De 44 a 40 horas semanales: Brasil aprueba histórica reforma laboral antes de las elecciones
El Senado brasileño respaldó la reforma constitucional con 75 votos a favor y uno en contra. La medida garantiza dos días de descanso remunerado sin recortar los salarios y es una de las principales banderas electorales de Luiz Inácio Lula da Silva, a 11 días de la segunda vuelta presidencial.
Periodista de Economía.
El Senado de Brasil aprobó la reducción de la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales, sin disminución de salarios, y el fin del régimen conocido como 6x1, que permite trabajar seis días consecutivos por uno de descanso. La reforma constitucional recibió 75 votos a favor y uno en contra en las dos rondas de votación, con lo que quedó lista para su promulgación.
La decisión representa un avance para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien convirtió esta iniciativa en una de las principales promesas de su campaña de reelección.
La aprobación se produjo el miércoles 14 de octubre, a 11 días de la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre, en la que se enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La iniciativa establece que los trabajadores tengan dos días de descanso remunerado por semana, preferiblemente el domingo, y que la jornada máxima se reduzca de manera gradual. Dos meses después de la promulgación de la reforma, el límite pasará de 44 a 42 horas semanales. Doce meses más tarde, llegará a 40 horas, para completar una transición de 14 meses.
El cambio supone la modificación más importante de la jornada laboral brasileña desde la Constitución de 1988, cuando el máximo semanal se redujo de 48 a 44 horas.
El Gobierno calcula que la reforma beneficiará a más de 37 millones de trabajadores del sector formal, mientras que el Ministerio de Trabajo estima que alrededor de 14,8 millones cumplen actualmente el esquema 6x1.
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Una reforma laboral en medio de la campaña presidencial
Lula, antiguo dirigente sindical, ha defendido la reducción de la jornada como una medida para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y permitirles disponer de más tiempo para descansar y compartir con sus familias.
Tras la votación, el mandatario celebró la aprobación y sostuvo que el cambio va más allá de modificar el horario laboral. En un mensaje en redes sociales, afirmó que significa tener más tiempo para vivir, descansar, estar con la familia, cuidar de la salud y disfrutar de la vida. También calificó la decisión como una victoria para los trabajadores.
La propuesta, que ya había recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados en mayo, ganó protagonismo durante la campaña electoral y se convirtió en uno de los principales argumentos del oficialismo. El Gobierno busca que el respaldo a esta reforma y a otras iniciativas sociales se traduzca en apoyo en las urnas.
El proyecto también obligó a la oposición a revisar su posición. Flávio Bolsonaro, quien había cuestionado la iniciativa y respaldado alternativas para flexibilizar las relaciones laborales, anunció que votaría a favor.
El senador argumentó que la mayoría de los trabajadores brasileños quiere acabar con el esquema 6x1, aunque calificó de oportunista el momento elegido para impulsar la votación.
La decisión de la oposición de acompañar la reforma se produjo en un contexto de amplio respaldo ciudadano. Una encuesta de Datafolha citada durante el debate legislativo indicó que el 71% de los brasileños apoyaba la propuesta. El resultado explica parte de la presión política que enfrentaban los partidos a medida que se acercaba la segunda vuelta.
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Empresarios advierten sobre los costos de la reducción
Mientras el Gobierno presenta la reforma como un avance en materia de bienestar laboral, las organizaciones empresariales han advertido sobre sus posibles efectos en los costos de contratación, la productividad y los precios.
La Confederación Nacional de la Industria de Brasil (CNI) estima que la reducción de la jornada podría elevar los costos empresariales hasta un 7% de la masa salarial, dependiendo de si las compañías recurren a horas extras o a nuevas contrataciones para mantener sus niveles de operación.
La entidad también proyecta una posible caída del 0,7% del producto interno bruto (PIB) y un incremento promedio del 6,2% en los precios, con efectos más pronunciados en actividades como la construcción y en las micro y pequeñas empresas. Estas cifras corresponden a estimaciones del sector empresarial sobre el impacto potencial de la medida, no a resultados ya observados.
El desafío para Brasil será aplicar la reducción sin afectar de manera significativa la capacidad de operación de las empresas, en particular de los sectores que dependen de horarios extendidos, como el comercio, los servicios y el transporte.
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Con la aprobación del Senado, la reforma quedó lista para su promulgación, dado que la Cámara de Diputados había avalado previamente el mismo texto.
Su implementación será gradual y el debate sobre sus efectos económicos continuará después de la decisión legislativa, mientras Lula busca convertir una de sus principales promesas laborales en un argumento central de su campaña presidencial.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Cuántas horas se trabajarán por semana en Brasil con la nueva reforma?
- La jornada máxima bajará de 44 a 40 horas semanales, sin reducción salarial. La aplicación será gradual.
- ¿Qué significa el régimen laboral 6x1?
- Es un esquema en el que el trabajador labora seis días y descansa uno. La reforma establece dos días de descanso remunerado por semana.