Economía

“Solo el 5% de hogares en Antioquia están asegurados contra riesgos catastróficos”: presidente de Fasecolda

Gustavo Morales dialogó con EL COLOMBIANO y advirtió que Colombia enfrenta una brecha del 95% en seguros y propone alianzas público-privadas para riesgos catastróficos.

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Comunicador Social y Periodista. Reportero en las regiones. Escribo sobre microeconomía y macroeconomía. Disfruto el café, la cerveza artesanal y el rock.

hace 2 horas

El sector asegurador colombiano se enfrenta a un año retador. Las aseguradoras han desembolsado cerca de $65.000 millones en siniestros asociados a recientes catástrofes climáticas. Según el gremio, la cifra evidencia tanto la capacidad de respuesta de la industria como la baja cobertura existente en el país.

Gustavo Morales, presidente de Fasecolda, advierte que estos eventos ponen a prueba el cumplimiento de la promesa de protección, en medio de una penetración aún limitada frente a riesgos catastróficos.

En entrevista con EL COLOMBIANO, Morales aborda los retos estructurales del sector, como la brecha del 95% en aseguramiento, la necesidad de implementar alianzas público-privadas para gestionar desastres, el avance de los seguros paramétricos y el crecimiento del ramo de salud, impulsado por una mayor conciencia de protección en hogares y empresas.

¿Qué tan cierta es la premisa de que 2026 será un buen año para los seguros a raíz de la ola invernal y la sequía de El Niño?

“Hay dos formas de determinar si un año es bueno o no para los seguros. Una, que es la obvia, es cuando vendemos más seguros y recaudamos más primas. Pero desde otro punto de vista, que es en el que en Fasecolda creemos, también es un buen año cuando le respondemos a la sociedad frente a la promesa que le hacemos de protegerla y cubrirla cuando suceden los riesgos que nos hemos comprometido a proteger.

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En los ejemplos que planteas, como el fenómeno invernal o el fenómeno del Niño, va a ser un desafío porque seguramente se van a realizar muchos de los riesgos previstos en nuestras pólizas para proteger a las familias, a los campesinos, a los hogares y a las empresas. Y, como siempre lo hemos hecho, vamos a responder. En ese sentido, como oportunidad para cumplir nuestra promesa, puede ser un buen año, pero no son buenas noticias para la sociedad colombiana, porque no es bueno que haya inundaciones catastróficas ni sequías que destruyan cosechas y formas de vida”.

¿Cómo se debe gestionar ese tipo de riesgos en el país?

“La pregunta de fondo es cuál debe ser el modelo de gestión de riesgos de un país frente a ese tipo de eventos. Nosotros estamos proponiéndole al nuevo gobierno un modelo de gestión de riesgos catastróficos que combine esfuerzos públicos y privados, es decir, una alianza público-privada, como la que existe en México, en Jamaica y en muchos países de Asia, para que la sociedad colombiana y el Estado puedan estar mejor preparados frente a estos riesgos”.

¿Cómo funcionaría el modelo que proponen?

“Riesgos como los del fenómeno del Niño o la ola invernal no los puede asumir por sí solo el Estado ni el sector asegurador privado. En los países donde hay mejor protección, lo que existe es un esquema de colaboración. Por ejemplo, hay una primera capa de aseguramiento privado, una capa de reaseguramiento público, bonos catastróficos emitidos por el Estado y el respaldo de aseguradoras públicas. Son esquemas complejos, pero funcionan muy bien cuando llega la catástrofe. El caso de Jamaica es ilustrativo: tras un huracán que destruyó su infraestructura turística, en pocas semanas pudieron reconstruirla gracias a este tipo de modelos”.

¿Qué ha pasado con la demanda de seguros tras la ola invernal?

“Siempre que ocurre una catástrofe, un efecto colateral es que la gente adquiere mayor conciencia sobre la importancia de estar asegurado. Sin embargo, en este momento no tengo estadísticas que demuestren que haya aumentado la penetración de seguros contra riesgos catastróficos por la emergencia.

Lo que sí puedo decir es cuánto hemos pagado: alrededor de 65.000 millones de pesos en siniestros. Es decir, personas que habían pagado primas para cubrir esos riesgos recibieron indemnizaciones cuando estos ocurrieron. Ahora, podríamos haber pagado más si más personas estuvieran aseguradas, pero en regiones como Córdoba, que fue una de las más afectadas, la penetración sigue siendo muy baja”.

¿Cuál es el principal desafío del sector en Colombia?

“Tenemos que lograr que más personas tengan seguros para próximas catástrofes. La penetración es muy baja. Solo el 5% de los bienes inmuebles que podrían estar asegurados contra riesgos catastróficos en Antioquia lo están. Eso significa que tenemos una brecha de protección del 95%, que debe cerrarse o al menos reducirse sustancialmente para proteger mejor la infraestructura pública y privada”.

¿Qué avances ha tenido Colombia en seguros paramétricos?

“El Gobierno avanzó al introducir la figura de los seguros paramétricos en el plan de desarrollo de 2023, lo cual fue un acierto. Sin embargo, no se desarrolló una política pública para su implementación. Estos seguros permiten pagar con base en un parámetro, como la cantidad de lluvia, sin necesidad de verificar el daño, lo que hace que los pagos sean mucho más rápidos. Algunas entidades territoriales ya los están adoptando, como Cundinamarca, y Medellín también tuvo avances importantes en este tema”.

¿Cómo ha sido la relación del gremio con el Gobierno?

“Los gremios no son partidos políticos y no militan a favor de ningún movimiento. Defendemos principios como el Estado de Derecho, el libre mercado, la iniciativa privada, la separación de poderes y la libertad de prensa. Estamos dispuestos a trabajar con cualquier gobierno que respete esos principios. Además, somos un sector altamente regulado, por lo que necesitamos un diálogo permanente con el Gobierno. Hemos apoyado medidas acertadas, como los seguros paramétricos, y criticado otras que consideramos inconvenientes, como la sobretasa de renta y patrimonio al sector”.

¿Cómo se explica el crecimiento del ramo de salud?

“El ramo de salud está creciendo cerca del 21% y es probablemente el que más crece. Sin embargo, no creemos que esto se deba a desconfianza en el sistema público. Lo atribuimos a una mayor conciencia en hogares y empresas sobre la importancia de tener protección en salud. También ha influido la entrada de nuevos competidores y la diversificación de productos, que ahora llegan a segmentos que antes no estaban cubiertos”.

¿Qué papel juega Antioquia en el sector asegurador?

“Antioquia tiene una participación del 22% en el total de primas del país, superior a su peso en la economía nacional. Esto refleja una mayor cultura aseguradora. El ramo de salud es especialmente fuerte, y en general es una región que impulsa el crecimiento del sector y que puede servir de ejemplo para otras regiones”.

¿Cuál será el foco del sector en el corto plazo?

“El gran tema es cerrar la brecha de protección. Hay muchas viviendas, empresas y activos que podrían estar asegurados y no lo están. El desafío es avanzar en cultura del seguro y en políticas públicas que permitan ampliar la cobertura”.

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