Gobierno alista adjudicación de 8 proyectos a TGI para cubrir déficit de gas natural
El Gobierno prepara adjudicar ocho proyectos de gas a TGI para enfrentar déficit energético, aumentar oferta y mejorar confiabilidad del sistema nacional.
Comunicador social - Periodista de la UPB Bucaramanga. Magíster en Estudios Políticos de la Universidad de Caldas. Especialista en Comunicación Digital. Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2023. Miembro de Consejo de Redacción.
En medio de un escenario de reducción de reservas en campos tradicionales, el Gobierno Nacional acelera decisiones para evitar un desbalance entre oferta y demanda de gas natural en los próximos años.
Como los reveló Portafolio, en las próximas semanas se adjudicarían ocho proyectos de infraestructura a Transportadora de Gas Internacional (TGI), una jugada que forma parte de un paquete más amplio de 12 obras estratégicas diseñado por el Ministerio de Minas y Energía.
La cartera de Energía asegura que esto busca fortalecer la confiabilidad del sistema y aumentar la disponibilidad de gas en más de 1.254 millones de pies cúbicos diarios.
Es, en la práctica, una respuesta anticipada a un déficit que ya empieza a proyectarse en el horizonte energético, teniendo en cuenta que Colombia tiene un déficit de gas, agrandado para 2026, que ya no sería del 23%, sino del 39%, según Andesco, unos 175 millones de pies cúbicos por día para 2026.
Jorge Andrés Henao, gerente general de TGI, confirmó que la compañía presentó propuestas formales para ocho de esas iniciativas y que el proceso está en la recta final de evaluación técnica y contractual. La expectativa, según dijo, es que la adjudicación se concrete en cuestión de semanas.
“Esperamos que el Gobierno nacional a través de la Unidad de Planeación Minero Energética y a través del Ministerio los pueda adjudicar en las siguientes semanas”, dijo Henaro a Portafolio.
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Ante esta panorama, Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas, dio luces sobre los proyectos de regasificación que, según ella, deben avanzar a la etapa de inversión final para garantizar el abastecimiento de gas cuando entre el fenómeno de El Niño.
“En el último fenómeno del Niño 23-24, 30% de la energía que consumimos los colombianos se generó con gas natural. Adicional a eso, en 2026, 21% del total de la demanda térmica y no térmica de gas es gas importado. En ese orden de ideas, necesitamos con urgencia que entre en operación una infraestructura adicional para que complemente la única infraestructura existente que hoy está en Barú”, dijo Murgas.
Aclaró que la urgencia de acelerar estos proyectos se centra en que la quinta parte de la demanda nacional se atiende con gas importado, son cerca de 200 millones de pies cúbicos diarios para la demanda térmica y no térmica (residencial, industrial, vehicular).
Sobre las alternativas de regasificación, la presidente de Naturgas detalló que existen al menos siete proyectos (entre empresas afiliadas a Naturgas y las que no) para ampliar la oferta gasífera, entre ellas Drummond, Frontera Energy, TGI y Ecopetrol.
Ante ello, el presidente Gustavo Petro destacó que la posibilidad de importar gas desde la terminal Ballena “pueda romper el monopolio privado de la importación de gas que existe en Colombia hace varios años”. Agregó que existe la posibilidad que se exporte gas venezolano y que se limite la terminal a la compra y venta de gas.
Infraestructura de gas: ¿qué proyectos están sobre la mesa?
Detrás del anuncio hay un portafolio de obras que combina transporte, almacenamiento y regasificación, es decir, los tres eslabones críticos para garantizar el flujo continuo de gas en el país.
TGI concentró su interés en proyectos ligados al Sistema Nacional de Transporte (SNT), con una inversión estimada de hasta 500 millones de dólares en los próximos cuatro años. Si se adjudican, el paso siguiente será activar de inmediato procesos de ingeniería y construcción.
“Es importante entender que la voluntad de TGI es hacer los proyectos de infraestructura que requiere el país para poder seguir abasteciendo el gas que requieren los colombianos con visión de largo plazo”, dijo el gerente general de TGI.
El proyecto más ambicioso es la planta de regasificación en La Guajira. Allí se prevé instalar una unidad flotante en el nodo de Ballena, con capacidad para inyectar hasta 300 millones de pies cúbicos diarios al sistema. En términos técnicos, esto permitiría incorporar gas importado al circuito nacional, ampliando las fuentes de abastecimiento.
A esto se suman obras de conexión entre Bogotá y el Magdalena Medio, diseñadas para optimizar el flujo hacia uno de los mayores centros de consumo del país. También están previstas intervenciones de bidireccionalidad en el gasoducto Ballena–Barrancabermeja, lo que habilitaría el transporte en ambos sentidos, un cambio clave para la flexibilidad operativa.
El paquete incluye, además, ampliaciones en estaciones de compresión, como la de Palestina, para movilizar mayores volúmenes, así como proyectos puntuales como el ramal San Vicente de Chucurí, en Santander, donde se plantea ajustar el trazado para mitigar riesgos geológicos y asegurar la continuidad del servicio.
No menos relevante es la incorporación de infraestructura de almacenamiento de gas natural licuado (GNL), conectada directamente al sistema de transporte. Esto permitiría gestionar inventarios y responder con mayor agilidad a picos de demanda.
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¿Por qué la regasificación es clave para bajar precios del gas?
El énfasis en regasificación, según TGI, es que el mercado donde la producción local enfrenta restricciones, por eso, la posibilidad de importar gas se convierte en una válvula de escape para la presión de precios.
Según Henao, tener más fuentes de suministro se traduce, al final, en menores costos para el combustible. En particular, la planta de La Guajira permitiría acceder a gas importado hasta 20% más barato, gracias a los volúmenes que se podrían manejar desde ese punto.
De acuerdo con el cronograma, la meta es que esta infraestructura entre en operación a finales de 2027 y empiece a impactar el mercado en 2028. Otros proyectos avanzarán de forma progresiva, dependiendo de su complejidad técnica.
El problema no es solo de oferta, la demanda también está creciendo. Por eso, Henao explica que el consumo de gas aumentará con el tiempo, especialmente en regiones donde aún hay brechas de acceso. En ese frente, TGI identifica la necesidad de expandir la red mediante nuevos ramales y gasoductos que lleven el servicio a zonas donde hoy no llega.
En paralelo, el Gobierno reporta avances en cobertura, por ejemplo, el acceso al gas ha pasado del 60% al 70%, beneficiando a cerca de 1,4 millones de nuevos usuarios. Además, la sustitución de leña en miles de hogares empieza a mostrar efectos en calidad de vida y reducción de impactos ambientales.
Frontera Energy y Ecopetrol regasificarán 40% de la demanda de gas en Puerto Bahía
Por su parte, Frontera Energy y Ecopetrol anunciaron una alianza para asegurar el abastecimiento de gas ante la llegada del fenómeno de El Niño y en medio de la declinación de los campos, a través de la terminal de regasificación de Puerto Bahía.
Se trata de un proyecto que aprovechará la infraestructura existente de Frontera Energy en Puerto Bahía para regasificar 126 millones de pies cúbicos diarios en el primer año y que, a partir del tercero, ampliaría su capacidad hasta 400 Mpcd (millones de pies cúbicos diarios.
Cuando alcance su nivel máximo, podría abastecer hasta 40% de la demanda nacional de gas, estimada en 1.000 millones de pies cúbicos diarios.
“El volumen de regasificación inicial será de 126 millones de pies cúbicos diarios desde finales de 2026 durante los dos primeros años y, a partir del tercero, podría ampliarse hasta 370 Mpcd”, dijo Orlando Cabrales, presidente de Frontera Energy.
Aunque el proyecto aprovechará la infraestructura existente, contempla una inversión de US$80 millones a cargo de Frontera Energy.
Garantizar la regasificación desde esta terminal implica la contratación de una Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (Fsru, por sus siglas en inglés), así como la construcción de dos tramos de tubería, uno de 2,2 kilómetros y otro de 200 metros, que se sumarían a una red de 7,8 kilómetros. Esto permitirá que el gas importado se incorpore al Sistema Nacional de Transporte de Promigas.
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