Ciencia

Cómo construyeron el mapa más grande del universo que tiene más de 4.000 millones de objetos espaciales

Es obra de uno de los proyectos astronómicos más ambiciosos de los últimos años, el Instrumento Espectroscópico para el Estudio de la Energía Oscura (DESI por sus siglas en inglés), en el cual han participado más de 900 investigadores de todo el mundo.

Loading...
hace 1 hora

El universo ya tiene una nueva “fotografía” de dimensiones extraordinarias que está al alcance de todos. Investigadores publicaron un mapa del cosmos que reúne cerca de 4.000 millones de objetos celestes en 5,6 billones de píxeles.

Esta es una pieza fundamental para uno de los proyectos astronómicos más ambiciosos de los últimos años: el Instrumento Espectroscópico para el Estudio de la Energía Oscura (DESI), creado precisamente para investigar uno de los mayores misterios del universo: qué es la energía oscura y cómo ha influido en su expansión.

Lea: Este es el nuevo telescopio con el que la NASA quiere develar los misterios de la materia oscura

La publicación de estos datos llega después de que, en abril de 2026, DESI completara los cinco años de observaciones previstos inicialmente. Durante ese periodo, el instrumento superó sus objetivos: registró más de 47 millones de galaxias y cuásares -objetos astronómicos extremadamente luminosos y distantes-, además de más de 20 millones de estrellas, y produjo el mayor mapa tridimensional de alta resolución del universo realizado hasta ahora.

Los DESI Legacy Imaging Surveys son, en términos sencillos, una enorme fotografía del cielo. El mapa registra dónde están los objetos celestes y qué tan brillantes aparecen cuando son observados en diferentes longitudes de onda. Para construirlo se combinaron más de 263.000 exposiciones tomadas durante años de observaciones con distintos telescopios.

Este experimento reúne a más de 900 investigadores de más de 70 instituciones de todo el mundo.

El resultado es una representación bidimensional: sabemos dónde aparece cada objeto en el cielo, pero esa imagen, por sí sola, no nos dice exactamente a qué distancia está. Lo que hace DESI es utilizar esta imagen como una especie de catálogo para decidir qué objetos observar con mayor detalle.

El instrumento cuenta con miles de fibras ópticas capaces de recoger la luz de muchas galaxias y cuásares al mismo tiempo. Al estudiar el espectro de esa luz, los investigadores pueden determinar el desplazamiento hacia el rojo y utilizarlo para estimar la distancia de los objetos.

De esta manera, una imagen plana del cielo puede transformarse en un mapa tridimensional. Es parecido a mirar un paisaje en una fotografía y después incorporar la distancia a cada uno de los objetos que aparecen en ella. Ya no solo se sabe dónde está una galaxia en el cielo, sino también qué tan lejos está de nosotros.

Con esa información, los científicos pueden reconstruir cómo se distribuyen las galaxias a través del espacio y estudiar cómo ha cambiado esa distribución a lo largo de la historia del universo.

La relación de este proceso con la energía oscura está en la expansión del universo. Las galaxias no están distribuidas al azar. Forman grandes estructuras, agrupaciones y regiones de diferente densidad. Al estudiar cómo están organizadas a distintas distancias, los científicos pueden reconstruir cómo evolucionó el universo.

La materia oscura ayuda a explicar cómo se agrupan las galaxias y cómo se estructura el universo. La energía oscura, en cambio, está relacionada con la expansión acelerada del espacio. Por eso, construir un mapa cada vez más grande y preciso permite buscar señales de cómo ha cambiado esa expansión a lo largo del tiempo.

Le puede interesar: En imágenes: NASA muestra el cráter que dejó el cohete de Elon Musk al estrellarse contra la Luna

El trabajo realizado hasta ahora por DESI ya ha producido una señal que podría tener consecuencias importantes para la cosmología. Los datos sugieren que el efecto de la energía oscura podría estar debilitándose con el tiempo, una posibilidad que contradice la idea más sencilla de que este componente del universo se comporta como una constante.

Sin embargo, se trata todavía de una señal que los investigadores deben estudiar y confirmar con más datos. El análisis completo de los cinco años de observaciones de DESI ofrecerá resultados más precisos y se espera que los datos mejorados permitan poner a prueba con mayor rigor esta posibilidad.

Si se confirma que la energía oscura cambia con el tiempo, los científicos tendrían que revisar algunas de las ideas utilizadas actualmente para describir la evolución del universo.

Por eso, el nuevo mapa bidimensional no es simplemente una imagen espectacular del cosmos. Es también una herramienta científica que permite seleccionar y estudiar millones de objetos con mayor precisión.

Ahora, la nueva versión del mapa continuará sirviendo como referencia para otros proyectos astronómicos. El enorme conjunto de imágenes también puede utilizarse para buscar objetos poco comunes y fenómenos que todavía no conocemos. La cantidad de información disponible abre la puerta a que otros investigadores puedan analizarla y encontrar señales que no necesariamente estaban entre los objetivos iniciales del proyecto.

Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Cómo funciona DESI y cómo convierte las imágenes del cielo en un mapa 3D del universo?
DESI utiliza miles de fibras ópticas para recoger la luz de galaxias y cuásares y analizar su espectro. Con el desplazamiento hacia el rojo (redshift) de esa luz, los científicos pueden estimar qué tan lejos están los objetos y añadir esa información a su posición en el cielo, convirtiendo el mapa bidimensional en una representación tridimensional del universo.
¿Quién hizo el mapa más grande del universo y con qué telescopios se construyó?
El mapa fue elaborado por los investigadores del proyecto DESI Legacy Imaging Surveys, a partir de más de 263.000 exposiciones tomadas durante años de observaciones con distintos telescopios. El conjunto reúne cerca de 4.000 millones de objetos celestes y 5,6 billones de píxeles, y sirve como base para las observaciones del instrumento DESI.
¿Qué sigue después de la publicación del nuevo mapa de DESI?
El nuevo mapa seguirá utilizándose para seleccionar objetos que DESI y otros proyectos astronómicos puedan estudiar con mayor detalle. Además, los investigadores podrán analizar sus datos para buscar objetos poco comunes y fenómenos que no estaban contemplados inicialmente, mientras DESI continúa ampliando su mapa tridimensional del universo.