“Un milagro”: La increíble historia de Cassian, el bebé que “nació dos veces”
El caso de Cassian Joubert es tan extraordinario que su familia ahora celebra dos cumpleaños: uno por la cirugía que le salvó la vida y otro por el día en que nació “definitivamente”.
Comunicadora social de la Universidad Católica Luis Amigó, con experiencia en la Gobernación de Antioquia (Casa Antioquia, Bogotá) y en Alianza Team. Actualmente vinculada a El Colombiano. Apasionada por la comunicación digital y las narrativas con impacto social.
¿Es posible volver a nacer después de haber salido del vientre materno? Esta es la increíble historia de Cassian Joubert, un bebé nacido en Florida, Estados Unidos, que, gracias a un procedimiento médico inédito, ha sido descrito como el niño que “nació dos veces”.
Cassian, fue diagnosticado dentro del vientre de su madre con una condición respiratoria severa llamada CHAOS que ponía en riesgo su vida. Según lo reportaron medios internacionales, esta historia comenzó cuando sus padres, Keishera y Greg Joubert, recibieron una noticia devastadora durante el embarazo por parte del Hospital Winnie Palmer de Orlando. A las 19 semanas de gestación, los médicos descubrieron que Cassian padecía el Síndrome de Obstrucción Congénita de las Vías Respiratorias Superiores (CHAOS, por sus siglas en inglés)
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Esta condición, extremadamente rara y frecuentemente mortal, implica una membrana gruesa que bloquea las vías respiratorias, atrapando líquido en los pulmones y presionando el corazón del feto. Como relató Keishera, en entrevista con Good Morning America (GMA), la mayoría de la información que encontraba sobre este diagnóstico lo describía como “devastadoramente fatal”.
“Muchos bebés mueren en el útero o poco después del nacimiento... Inmediatamente cerré mi computadora, fui directo a la habitación, a un rincón, y simplemente me puse a llorar”, contó, ante la gravedad, los padres se mantuvieron firmes. ”¿Qué podemos hacer para salvar a nuestro hijo? Es nuestro hijo”.
La lucha por la vida de Cassian pasó por varias etapas críticas: en el primer intento, a las 22 semanas, se intentó una cirugía laparoscópica para eliminar la obstrucción con láser, pero la membrana era demasiado gruesa y el procedimiento falló.
Para salvarlo y ante la falta de opciones, el Dr. Emanuel Vlastos propuso una medida extraordinaria a las 25 semanas de embarazo. El equipo médico realizó una cesárea parcial donde solo se sacaron la cabeza y cuello del bebé; mientras su cabeza estaba afuera, el resto de su cuerpo permanecía dentro del útero y seguía conectado a la placenta de su madre. Esto permitió que Cassian continuara recibiendo oxígeno a través de la sangre de su mamá, dándole tiempo a los cirujanos para trabajar sin que el bebé tuviera que respirar por sí mismo todavía.
Al tener la cabeza y el cuello expuestos, los especialistas en otorrinolaringología pudieron realizar una traqueotomía y colocar un tubo (cánula) para crear una vía respiratoria, ya que sus vías naturales estaban bloqueadas por una membrana. Una vez que aseguraron que el bebé tendría por dónde respirar al nacer “definitivamente”, los médicos lo colocaron de nuevo dentro del útero, cerraron la incisión y Keishera, la madre, permaneció hospitalizada para que el embarazo continuara seis semanas más.
“Al despertar de la cirugía y saber que el doctor había tomado una foto de Cassian, me dio un poco de envidia”, bromeó, “Usted pudo ver a mi bebé antes que yo” contó Keishera a Good Morning America. Sobre esa primera imagen que vió de su hijo dijo que fue “hermoso”, “Fue un pequeño... vistazo al futuro. Fue el vistazo de un niño pequeño que eventualmente me llevaría a casa desde el hospital (...) pude ver su boquita, sus ojos y sus cejas... fue tan hermoso y asombrosamente único”
A las 31 semanas, tras romperse la fuente de Keishera, Cassian nació por segunda vez de manera definitiva, mediante una cesárea. Más de 30 profesionales médicos se movilizaron para este momento final. Después de pasar 132 días en la unidad de cuidados intensivos neonatales, Cassian finalmente pudo ir a casa justo a tiempo para la Navidad. Hoy en día, aunque todavía utiliza un ventilador y enfrenta futuras cirugías, Cassian es considerado un ”milagro médico”.
Para Greg Joubert, su padre, la experiencia fue una transformación radical, pues pasaron de estar “listos para decir adiós” a poder finalmente “decir hola” a su hijo. Por su parte, Keishera define el hecho de llevarlo al fin a su hogar como la “obra maestra” de toda esta travesía, planteando que no existe un triunfo más grande que haber logrado que su bebé finalmente cruzara la puerta de casa.
Sus padres compartieron que ahora la familia planea celebrar dos cumpleaños, uno por el aniversario de la cirugía que salvó su vida y otro por el día de su nacimiento oficial.
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