Qué son los “blue-collar jobs”, los trabajos que cada vez atraen más a la Generación Z en vez de la universidad
En los últimos años se ha vuelto más común que los jóvenes entre 18 y 27 años busquen trabajos manuales y que pasen de ir a la universidad, ¿por qué?
En países como Estados Unidos, cada vez es más frecuente ver que los jóvenes, en lugar de ir a la universidad, están tomando la decisión de buscar trabajos más manuales en áreas como la electricidad, la construcción, la carpintería o la plomería, solo por poner algunos ejemplos. A este tipo de oficios se les conoce como “blue-collar jobs” (cuya traducción literal sería “trabajos de cuello azul”), los cuales se caracterizan por ser prácticos e implicar un mayor esfuerzo físico.
De acuerdo con una encuesta realizada por Gusto y publicada por el medio de comunicación estadounidense CNBC, desde 2020 estas profesiones han registrado en ese país un aumento gradual en el número de trabajadores debutantes de entre 18 y 25 años.
Uno de los motivos que explica este cambio -de aspirar a un título profesional a dedicarse a un oficio más manual- es que entre los jóvenes crece cada vez más la preocupación por el factor económico. Según un estudio global de Deloitte, el 56 % de los participantes de la Generación Z vivía con ingresos justos para el día a día, por lo que empezar a trabajar desde temprano se convierte en una forma de generar recursos sin tener que esperar un título universitario.
Por otra parte, este giro también se explica por las barreras de acceso a la educación superior que enfrentan. En Colombia, por ejemplo, solo 4 de cada 10 jóvenes van a la universidad, según el Observatorio de la Universidad Colombiana, y las principales razones son la falta de dinero, la escasa preparación académica y la falta de oportunidades educativas en algunas regiones del país.
En el caso de Estados Unidos, los problemas también radican en los costos. Luego de estudiar durante cuatro años o más, los graduados pueden iniciar su vida laboral con deudas de más de 29.000 dólares (alrededor de 106 millones de pesos, al cambio actual). En ese contexto, muchos han tomado la decisión de buscar un “blue-collar job”, oficios en los que hoy en día existe una brecha de contratación. Esto significa que hay más vacantes que candidatos, una situación que se explica por el envejecimiento de la población y también por la percepción que se creó alrededor de estos empleos, que durante años fueron vistos como inferiores frente a una carrera profesional.
Crist Morillon, una joven estadounidense de 27 años, es mecánica automotriz. Conoció el oficio cuando tenía 16 años, gracias a una clase que recibió en la secundaria. Al graduarse, decidió automáticamente que no iría a la universidad, sino que comenzaría a trabajar arreglando carros. “No quería pasar otros cuatro años sentada tras un escritorio aprendiendo. Sabía que quería trabajar con coches y no necesitaba una licenciatura para hacerlo”, le dijo a CNBC.
Se inscribió en un programa técnico en su natal Arizona y, apenas se graduó, consiguió trabajo en Tesla como técnica de servicio. Gracias a ese empleo, Morillon pudo comprar su primera casa y su primer auto a los 24 años.
“Esta carrera te brinda seguridad y estabilidad laboral para toda la vida. La tranquilidad que eso conlleva no tiene precio”, dice la joven, quien asegura que, de haber ido a la universidad, no podría contar con los beneficios que hoy en día le da su trabajo.
Aunque esta tendencia no puede explicarse de la misma manera en todos los lugares, lo cierto es que optar por este tipo de empleos se ha convertido en una alternativa dentro del abanico de opciones de los más jóvenes. La Encuesta Gen Z y Millennials 2025 en Colombia, de Deloitte, señala que el 18 % de la Generación Z y el 16 % de los millennials están buscando trayectorias profesionales que no requieran educación superior, aunque las razones financieras siguen siendo el principal motivo para decir “no” a la universidad.
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