“En la vereda de Galilea había un puente, pero este se había caído hacía más de 20 años. Y desde ese tiempo estábamos intentando hacer todo lo humanamente posible para construir uno nuevo, pero no había sido posible. Con la caída de ese puente a causa de una avalancha más o menos unas quinientas familias habían perdido la comunicación con el casco urbano de los municipios de San Pedro de Urabá y Turbo”, relató por teléfono la trabajadora social de la cooperativa bananera Proasiv, Yesenia Luna. Como último recurso, ella junto con los demás habitantes de dicha vereda del corregimiento antioqueño de Pueblo Bello (Turbo) meses atrás hicieron una petición online a la fundación sin ánimo de lucro Puentes de la Esperanza, la cual, a lo largo de sus quince años de funcionamiento, ha construido 90 puentes peatonales en lugares donde los campesinos colombianos arriesgan sus vidas a diario por cruzar un río o una quebrada nadando.
Ante el llamamiento de los habitantes de Galilea, y después de que...