<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Seis retos que tiene Hidroituango en 2020 para encarrilarse

  • La recuperación del túnel de la descarga intermedia es otro de los retos trazados este año en el proyecto hidroeléctrico. FOTO cortesía EPM
    La recuperación del túnel de la descarga intermedia es otro de los retos trazados este año en el proyecto hidroeléctrico. FOTO cortesía EPM
Juan Diego Ortiz Jiménez | Publicado el 16 de enero de 2020
$15,3

billones es el costo actual del proyecto, $3,9 billones más de lo presupuestado al inicio.

2.400

megavatios producirá la futura central con sus ocho generadores en operación.

en definitiva

23 meses le quedan a Hidroituango para producir energía con el primero de sus 8 generadores. Reparaciones, instalaciones y puestas a punto están en el cronograma para cumplir la meta.

Si 2018 fue el momento crítico y 2019 fue el año para empezar a salir a flote, 2020 se vislumbra como la oportunidad para que Hidroituango se enrute en su camino original.

El 28 de abril de 2018, cuando alcanzaba el 87 % de su construcción, se registró el colapso de la Galería Auxiliar de Desviación (GAD), lo que marcó el comienzo de una contingencia sin precedentes que puso en vilo al más grande proyecto hidroeléctrico en la historia de Colombia.

Después de 21 meses de ocurrida la emergencia, que a la fecha ha generado un costo adicional de $3,9 billones, el panorama es positivo. El año pasado se cumplieron siete tareas claves en la recuperación de la megaobra, tales como la clausura de las dos compuertas de captación (16 de enero y 5 de febrero), el cierre de las dos compuertas de la GAD (21 de mayo y 18 de diciembre), culminación de la presa y apertura de la vía que pasa por encima (19 de julio y 8 de noviembre), además del aval para levantar la alerta roja aguas abajo (26 de julio).

“Sumado al avance en la casa de máquinas, nos da la posibilidad de decir que en seis meses tendremos un proyecto enrutado en su desarrollo normal”, afirmó William Giraldo Jiménez, vicepresidente de Proyectos de Generación de Energía de EPM.

Un semestre al galope

Giraldo añadió que si se cumplen seis hitos (ver recuadros) en la primera mitad del año, en julio se podrá asegurar que el Consorcio CCC Ituango y EPM retomaron el control de la futura hidroeléctrica.

“Son seis meses definitivos para tener completo control de las situaciones que todavía se nos presentan y pueden crearnos alguna alteración en el normal devenir”, informó.

Añadió que si el cronograma no se altera, EPM pedirá retirar la alerta naranja que aún está vigente por la amarilla o levantarla definitivamente, si así lo considera la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo. El compromiso adquirido para producir energía con el primer generador vence el 1 de diciembre de 2021.

Prioridad en nuevo gobierno

“A Hidroituango lo vamos a sacar adelante”. Esa frase la ha repetido varias veces Daniel Quintero Calle desde que fue elegido alcalde de Medellín.

El 6 de noviembre, una semana después de ganar las elecciones, dijo, sin embargo, que “sacarlo adelante tiene que tener una responsabilidad sobre lo que pasó y sobre las decisiones que hay que tomar hacia adelante”.

El 3 de diciembre, en una visita al proyecto, dijo que “estamos aquí para reconocer a todas las personas que han venido a hacer una tarea, que le han puesto el alma, corazón y vida por Hidroituango y EPM, y a ponernos nosotros también al servicio de esta obra”.

En su posesión, el 1 de enero, repitió una vez más la frase y un día después, en el juramento de Álvaro Guillermo Rendón López como gerente de EPM y líder del Grupo EPM, declaró que poner en funcionamiento la megaobra es el principal desafío de Rendón.

“A Hidroituango lo tenemos que sacar adelante, es el proyecto de infraestructura más grande del país. Medellín y Antioquia están ante un reto importante en la historia y será clave cumplir ese propósito”, sostuvo.

El nuevo gerente, en su posesión, le respondió a Quintero: “tenga la certeza que la vamos a sacar adelante”.

Contexto de la Noticia

TAPONAMIENTO DEL TÚNEL DERECHO

Uno de los frentes de obra es el pretaponamiento y taponamiento definitivo del túnel derecho de desviación, el cual se encuentra derrumbado en un área de cerca de 400 metros. Cabe recordar que este túnel se destaponó de forma no controlada durante cuatro horas (entre las 2:00 p.m. y las 6:00 p.m.) el sábado 12 de mayo de 2018, lo que generó una creciente de casi tres veces el volumen habitual del río Cauca que se llevó dos puentes y dejó 600 damnificados aguas abajo.

El afluente pasó de 2.500 metros cúbicos por segundo (m3/seg.), caudal habitual en época de lluvias, a 6.000 m3/seg. A las cuatro horas se obstruyó de forma natural y desde entonces permanece así. Actualmente se adelanta la instalación de micropilotes (elementos para las cimentaciones que son resistentes a los esfuerzos de la estructura) y de unas esferas que harán las veces de un “bypass” para garantizar la conducción de un caudal que no supere los 10 m3/s que circulan actualmente por este túnel y, de esta manera, poder ingresar personal y maquinaria desde aguas abajo para realizar el trabajo del tapón definitivo de concreto que tendrá 22 metros de largo y 14 de altura (como un edificio de cuatro pisos) por 14 metros de ancho. “Esperamos que entre marzo y abril tengamos claro ese camino (el pretaponamiento) para culminarlo antes de mitad de año. Eso evitaría que se nos llegue a destaponar ese túnel que puso en riesgo a las comunidades en mayo de 2018”, contó Giraldo Jiménez.

clausura de la galería auxiliar

Sellar de forma definitiva la Galería Auxiliar de Desviación (GAD), el mismo túnel que colapsó entre el 28 y 30 de abril de 2018 y generó la emergencia en Hidroituango, es otra de las prioridades de este año. Este tercer túnel surgió en 2014 como una solución para recuperar el retraso de un año que tenía la desviación del río Cauca. El hecho de mayor notoriedad fue el colapso de su estructura, lo que marcó el comienzo de la contingencia. Para conocer la causa física del taponamiento de la GAD, EPM contrató un estudio técnico a la firma noruego-chilena Skava Consulting, presentado en marzo de 2019. La causa física probable que inició el colapso sería la erosión. Esta fue progresiva en una zona donde se conjugaron la presencia de discontinuidades geológicas (cizalla) en el piso y el sector de mayor potencial erosivo. Leonardo Bustamante Vega, gerente de Ingeniería de Skava Consulting, explicó en ese entonces que “esta zona de cizalla no fue tratada ni protegida en el piso del túnel por un diagnóstico deficiente en la etapa de asesoría durante la construcción”. En 2019 se cerraron las dos compuertas de la GAD (21 de mayo y 18 de diciembre). Esto permitirá el ingreso del personal y la maquinaria desde aguas abajo a través de la descarga No. 4, para construir durante el primer semestre de 2020 el tapón definitivo de concreto que tendrá unas dimensiones de 22 metros de largo y 14 de diámetro.

Inspección de cavernas y descarga intermedia

Once meses después de cerrar la segunda compuerta de captación y de cortar 271 días de flujo de agua por la casa de máquinas —la desviación del caudal del río Cauca se dio entre el 10 de mayo de 2018 y el 5 de febrero de 2019—, la inspección de los daños en las estructuras subterráneas de Hidroituango avanza en 90 %, según Giraldo Jiménez. Hasta ahora se han encontrado afectaciones en un 20 % del complejo de transformadores, almenaras y túneles adyacentes.

“Buscamos asegurar ciertos túneles, los inferiores y superiores del costado sur para poder tener estabilidad y seguir mirando la almenara y la casa de máquinas que la revisaremos este semestre. Estamos llenando la segunda etapa de la casa de máquinas y de la almenara, lo que nos dará tranquilidad de su estabilidad”, dijo el directivo. EPM espera finalizar la exploración antes de julio para terminar de dimensionar los daños y continuar la reparación del corazón del proyecto hidroeléctrico.

Otro reto es recuperar el túnel de la descarga intermedia, tubo que desde los diseños iniciales está previsto para el control de los niveles del embalse y para poder garantizar, en cualquier evento, la descarga aguas abajo de la presa de un caudal mínimo, exigido por la autoridad ambiental, de 21 metros cúbicos por segundo.

“Hemos avanzado mucho, está reforzado, buscamos salidas para ponerlo en servicio antes de que empiece a operar el proyecto”, reportó Giraldo Jiménez.

Levantar la restricción de la anla

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) expidió la resolución 820, en junio de 2018, la cual suspendió las actividades relacionadas con la etapa de construcción regular del proyecto. Esta medida no involucra la ejecución del plan de seguimiento y monitoreo ni las actividades, obras, trabajos y en general todas las medidas ambientales establecidas a partir de la contingencia. La sanción se mantendrá, según la resolución, hasta tanto EPM contrate peritos que emitan un dictamen sobre las condiciones de estabilidad de las obras principales. Ese dictamen debe ser emitido por expertos que no tengan ningún vínculo o subordinación con EPM, ni hayan participado en etapas previas de estudios y diseños o construcción, intervención o supervisión de las obras asociadas. El informe está siendo realizado por la firma suiza Pöyry. Dicho peritaje, espera EPM, sea entregado a la Anla entre febrero y marzo porque la firma “ha solicitado más información, se ha reunido con expertos que han venido al proyecto a revisar la presa y el macizo, y también se ha reunido con el board (de asesores de EPM)”, según Giraldo. La Anla se tomaría más de tres meses revisando el estudio solicitado hasta que tome la decisión o no de levantar la orden de suspensión de obras regulares. Como condición para levantar la medida, la Anla espera información que le permita tener certeza científica de condiciones de riesgo que puedan derivar sobre el ambiente y la infraestructura. La decisión se tomaría a mediados del año.

llenar la oquedad entre los túneles 1 y 2

El 3 de enero de 2018, y tras realizar una serie de perforaciones para airear el macizo rocoso y evitar el efecto de succión cuando se cortara el paso de agua por casa de máquinas, fue detectada una socavación que unía los túneles uno y dos de captación. El gran hueco generado por la presión del agua, de 80 metros de largo por 20 metros de ancho, está situado a 35 metros de profundidad. El hecho obligó a EPM a acelerar el cronograma de descenso de las compuertas de los túneles: la primera se bajó el 16 de enero y la segunda el 5 de febrero. Con esta última operación el caudal del Cauca se redujo a niveles históricos de solo el 20 % de su promedio. Cuatro días después se normalizó el nivel del afluente luego de alcanzar la altura del vertedero. Giraldo contó que la socavación se empezará a llenar este mes con al menos 70.000 metros cúbicos de concreto. “Estamos caminando a pasos agigantados con los preparativos y adecuaciones. Realizamos una limpieza para empezar el vaciado de ese concreto que nos permite, en cuestión de tres meses, tener el lleno y posteriormente instalar los blindajes”, explicó. Una vez empiece el vaciado se realizará en jornada continua durante las 24 horas del día. “Con esto se estabilizará el macizo y dejamos los verticales libres para colocar la tubería (metálica en las ocho conducciones de captación). Posteriormente se harán los anclajes con concreto a la roca”, añadió.

Instalación de los primeros generadores

Antes de la contingencia de abril 28 de 2018, el proyecto hidroeléctrico tenía dos Obligaciones de Energía en Firme de Cargo por Confiabilidad, las cuales fueron asignadas en las subastas convocadas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas en 2008 y 2012. En la subasta de 2008 el proyecto obtuvo obligaciones que iniciaban en diciembre 1 de 2018 —ya vencida y sin cumplimiento, lo que generó una multa de 43 millones de dólares—, y en la subasta de 2012 recibió obligaciones adicionales que inician en diciembre 1 de 2021. En plata blanca, el proyecto tiene una carrera contrarreloj de 23 meses para cumplir su compromiso. El cronograma de puesta en operación de los ocho generadores es el siguiente, según EPM: uno en 2021, tres en 2022, dos en 2023 y los últimos dos en 2024. Por eso el presupuesto es que después de julio comience la instalación de equipos del primer generador que entraría en servicio en 2021. Giraldo indicó que empezará la demolición de concretos de las unidades uno y dos y terminarán de revisar la tres y la cuatro para que, en caso de tener que demolerlas, empiecen esas labores y puedan tener a mitad de año claro hacia que unidades se enfocan esfuerzos. “La primera unidad en servicio podría ser la uno, puede estar más ligero porque demoleríamos concretos y empezaríamos el montaje e instalación de los blindajes metálicos”, sostuvo el directivo, y añadió que esta decisión depende de la revisión que se haga de la parte mecánica de esta unidad.

Juan Diego Ortiz Jiménez

Redactor del Área Metro. Interesado en problemáticas sociales y transformaciones urbanas. Estudié derecho pero mi pasión es contar historias.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS