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Descontento e indignación por desplante de la ministra del Trabajo en el Senado

La ministra Gloria Inés Ramírez estaba citada para dar explicaciones de la ejecución presupuestal de su cartera, donde apenas se han ejecutado $2.570 de cada $10.000. Congresistas amenazaron hasta con moción de censura en su contra.

  • La ministra (foto circular) propuso que la citaran el 22 de agosto. El senador citante, Efraín Cepeda (de pie) pidió rechazar la excusa de la funcionaria. FOTO: COLPRENSA
    La ministra (foto circular) propuso que la citaran el 22 de agosto. El senador citante, Efraín Cepeda (de pie) pidió rechazar la excusa de la funcionaria. FOTO: COLPRENSA
08 de agosto de 2023
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Este martes, la Comisión Tercera del Senado –justamente la encargada de hacienda y crédito público, así como de impuestos y contribuciones–, citó a un debate de control político a varias carteras del gobierno de Gustavo Petro ante su baja ejecución presupuestal. Si bien muy puntuales llegaron algunos ministros, no dejó de causar descontento y molestia la ausencia de la titular de una de las carteras más rezagadas: la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez.

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Según argumentó la funcionaria a través de una excusa que fue leída en medio de la sesión, optó por no acudir debido a que se encuentra preparando la rendición de cuentas del sector y entidades escritas. Eso sí, dijo que bien podrían agendarla el 22 de agosto.

Las razones no calaron bien en varios integrantes de esta célula legislativa, comenzando –nada menos– que por su presidente, el senador Efraín Cepeda, quien también es el mandamás del Partido Conservador, con el que el petrismo trata de hacer las paces tras las fracturas que dejó el trámite de la reforma a la salud y que llevaron a que los godos dieran un paso al costado de la bancada de gobierno y se declararan en independencia.

“Considero la excusa como no válida. Nuestra Ley Quinta (que regula el funcionamiento del Congreso) es clara: tienen preferencia las citaciones al Congreso. Además, me llama mucho la atención que ella se autoimponga la siguiente fecha en la que podrá asistir dentro de 15 días”, reclamó el congresista, quien destacó que, pese a sus ocupaciones, al recinto sí asistieron los ministros de Hacienda, Deporte y Transporte (Ricardo Bonilla, Astrid Rodríguez y William Camargo, respectivamente).

Fue tal la molestia que los senadores votaron por no aceptar la excusa: el resultado fue de 9 votos a favor de negarla y apenas 3 en respaldo. Inclusive, algunos –como el senador Mauricio Gómez (Partido Liberal)– instaron a compulsar copias a la Procuraduría por la actuación de Ramírez, mientras que otros alertaron que su ausencia abre el camino para que sea citada a una moción de censura.

“No puede ser que se nos autoimpongan fechas de comparecencia, máxime cuando esa cartera es una de las que está en mayor estado crítico y veo la poca atención que se le presta a la ejecución presupuestal”, agregó Cepeda, mientras que el senador Ciro Ramírez (Centro Democrático), reclamó que “no hay razón para la ausencia de la ministra del Trabajo, y más en el contexto de una desaceleración económica y la situación del empleo”.

Según los datos del senador Efraín Cepeda, citante al debate, la ejecución presupuestal con corte de agosto es del 37,47 %, ello quiere decir que, de cada $10.000 comprometidos, apenas se han ejecutado poco más de $3.747. Los sectores más rezagados frente a pagos y apropiaciones son, precisamente, Ministerio del Deporte (19,1 %), Trabajo (25,7 %), Transporte (26,7 %) y Hacienda (30,5 %). “En mis 30 años en el Congreso jamás había visto un ejercicio tan crítico”, precisó Cepeda.

Se estima que se han dejado de ejecutar alrededor de $80 billones, lo que corresponde a un 18,9% del presupuesto, y faltan por ejecutar $220 billones.

En respuesta, el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, defendió que, pese a que “estamos en un escenario internacional muy voluble”, la economía colombiana “está respondiendo”. En esa línea, instó a diferenciar la ejecución presupuestal (cuando el presupuesto se compromete para alguna modalidad de contrato) y la ejecución de caja (cuando se reciben los bienes y servicios o las obras se adelantan).

“Yo no puedo pagar por obras que no se han hecho, ni contra avances de obra que no se han ejecutado (...) En términos de la ejecución global con deuda a final de julio está comprometido presupuestalmente el 58 %. Está comprometido en pago el 48 % y está pagado el 47 % del Presupuesto General de la Nación antes de la adición presupuestal”, defendió Bonilla.

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