<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

¿Es la medicina alternativa un acto de fe?

  • La medicina tradicional existe hace siglos y es popular entre quienes sienten el vacío que dejan las citas médicas de quince minutos. Foto con licencia libre de utilización.
    La medicina tradicional existe hace siglos y es popular entre quienes sienten el vacío que dejan las citas médicas de quince minutos. Foto con licencia libre de utilización.
HELENA CORTÉS GÓMEZ | Publicado el 19 de enero de 2020

Muchos defienden las virtudes de la medicina alternativa y aseguran “a mí me funcionó”. Otros ni siquiera la contemplan como una opción. ¿Qué dicen las voces médicas a favor y en contra? En 2005, la revista especializada en medicina The Lancet publicó un artículo titulado: El fin de la homeopatía. Este es uno de los textos más citados para contradecir las apuestas de la medicina alternativa. Sin embargo, pocos recuerdan que esta revista se retractó meses después.

El artículo revisaba 14 investigaciones alrededor del efecto real de la homeopatía. Los autores del estudio creyeron haber resuelto la polémica sobre si esta tradición médica tiene un poder real de curación o sus efectos no son más que el resultado de la sugestión de quienes la toman.

En Colombia, cerca de 200.000 personas ejercen terapias alternativas, según cita la Fundación Instituto de Botánica Aplicada en la plataforma de peticiones en línea Change.org: “Estas terapias milenarias han sanado a la humanidad durante la mayor parte de su existencia...”, se lee allí.

En 2007, la Ley 1164 de Talento Humano en Salud reconoció las Medicinas y Terapias Alternativas, pero durante los últimos 10 años los defensores de estas han luchado para que también se reconozca a los terapeutas alternativos de herbología, terapias manuales, ejercicios terapéuticos, hidroterapia, terapias de medicina ayurveda (ver glosario) y de la China, aromaterapia, reflexología y reiki, entre otras.

Según Luis Guillermo Duque Ramírez, jefe de educación de Medicina en la Universidad de Antioquia con especialización en medicina alternativa y doctorado en neurociencias, “en esa ley se contempla cuáles son las prácticas o disciplinas que se pueden ejercer en Colombia y también se plantean unas restricciones de algunas de las prácticas exclusivas para médicos especializados y otras para algunos profesionales del área de la salud como enfermería, odontología y nutrición”.

La doctora Xiaorui Zhang, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirmó en un boletín oficial que “la medicina tradicional es una parte importante y con frecuencia subestimada de los servicios de salud. En algunos países, suele denominarse medicina complementaria. Históricamente, la medicina tradicional se ha utilizado para mantener la salud y prevenir y tratar enfermedades, en particular las crónicas”.

Duque asegura que “hay evidencia científica suficiente que respalda las cinco disciplinas contempladas en la ley colombiana, y las diferencias que tienen con la medicina oficial también llamada alopatía. Se generan porque hay poca formación e información dentro de las facultades sobre estos asuntos”.

Hace unos cinco años, agrupaciones creyentes de la homeopatía y otras terapias alternativas promovieron el diseño de las normas de competencia laboral de la Herbología, por ejemplo, pero no pudieron avanzar. Incluso en mayo de 2017 “estuvimos reunidos en el Ministerio de Salud con el director de Talento Humano, planteándole esta necesidad, sin embargo, nos encontramos con que el Ministerio de Salud no toma interés en promover la creación de este perfil”, aseguran en la plataforma de peticiones.

Medicina ancestral

Por definición, “la medicina es la ciencia y arte de curar y prevenir las enfermedades”, según cuenta Santiago Rojas Posada, médico especialista en cuidados paliativos oncológicos. “Tiene diferentes estrategias, hay medicinas ancestrales como la tradicional china o como la primera que existió, la ayurveda”. Estos diferentes sistemas cuentan con una cosmogonía que explica cómo se creó la realidad, plantea una forma de relacionarse con el pueblo y hasta de gobernarlo. “Así que estas son visiones muy integradoras de la sociedad, con principios éticos y morales que rigen el comportamiento, la siembra, incluso las maneras de criar una familia”.

En nuestro país, estos sistemas médicos ancestrales no son parte de lo que comúnmente se conoce como medicina basada en la evidencia, y en los últimos años han aparecido gran cantidad de sistemas al margen de esta medicina oficial.

En 1976, la OMS reconoció que la manera más adecuada de referirse a las alternativas, que incluyen la basada en la evidencia y las terapias alternativas, debería ser llamarla terapias complementarias, porque considera que sí se pueden usar simultáneamente.

“La medicina basada en la evidencia está enfocada principalmente en el manejo de la visión corpórea del ser humano, la parte celular y microscópica, el concepto bioquímico y metabólico. Las otras terapias incorporan otro tipo de conocimientos, de vivencias y sobre todo otro tipo de visión integradora, en la que se contempla la mente, las emociones, la vida interior y espiritual y conceptos de la física como el campo energético. Dentro de la medicina basada en la evidencia hay muchos estudios que validan, por ejemplo, cómo la acupuntura puede actuar sobre el sistema nervioso y se puede hacer cirugía con anestesia acupuntural y hasta amputaciones de miembros”, complementa Rojas.

Los defensores de la homeopatía aseguran que la dificultad se presenta en la manera de medirla: “Si evaluamos una enfermedad en particular y un remedio para su uso, la homeopatía no tiene mejor eficacia que la medicina tradicional y es cercana al efecto placebo. No obstante, si evaluamos a un grupo de pacientes diferentes, pero los enfocamos desde su forma de pensar y actuar, desde su manera de relacionarse y la manera particular en que presenta los síntomas de la enfermedad, la homeopatía sí tiene una eficacia cercana al 90 % en patología funcional. No hablo de tumores, cánceres, sino de gastritis, colón irritable, rinitis alérgica, asma, erupciones de la piel, enfermedades dermatológicas, lumbago, dolor de cabeza, ansiedad, depresión, temores, duelos...”, concluye Rojas.

Sus defensores aseguran que en este nivel la homeopatía es muy eficaz, y no cuando se generaliza la acción de un medicamento sobre todos los demás, sino cuando se actúa de una manera particular en los síntomas y la condición del paciente.

La polémica educativa

Ante una queja de un tuitero en redes por la diplomatura de la Universidad Nacional que mezcla teorías de física cuántica con esencias florales, en 2017 se reavivó el debate sobre si se debe o no enseñar lo que algunos llaman “pseudociencias” en una universidad que propende por las ciencias y las artes. El exrector de esta institución, Moisés Wasserman, respondió a la queja del tuitero y a la vez suscitó un debate en redes sociales: “Es increíble que en la principal facultad de ciencias del país se promocione la superchería”.

En un trino posterior afirmó: “En lugar de demostrar que la homeopatía sirve nos piden demostrar que no sirve. A pesar de eso ya se hizo”.

Otros afirmaron que esta ha sido más impulsada por la Alemania oriental y por los reyes de Inglaterra, que por sus resultados en evidencias científicas. Algunos manifestaron que si se aborda desde una perspectiva crítica en la facultad de medicina, sin que se dé por sentado que es un método efectivo, “tiene sentido su instrucción en la universidad”.

La polémica en el mundo

La problemática parece ser la misma en otros países como España e Inglaterra, en donde varias instituciones de educación superior cancelaron cursos y programas relacionados con medicina alternativa ante las críticas de la comunidad académica. De acuerdo con cifras del Centro de Comercio Internacional de la Organización Mundial de Comercio, en 2005 el valor del intercambio global de productos naturales fue de 65 mil millones de dólares. En Europa, uno de los mercados más dinámicos para este sector, son usadas comercialmente cerca de 200 plantas medicinales, de las cuales solo dos tercios son nativas de esta región.

En Colombia, según cifras de Proexport, a julio de 2016 las exportaciones al mundo de productos naturales como plantas, partes de plantas, semillas, frutos utilizados en perfumería, gomas, resinas, bálsamos naturales, jugos, extractos vegetales, mucílagos y espesativos de la algarroba, entre otros, sumaron más de tres millones de dólares. Los principales destinos de estos productos en el periodo fueron Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Polonia, Venezuela, España y Países bajos.

Contexto de la Noticia

LA MICROHISTORIA INTEGRACIÓN DE LA MEDICINA TRADICIONAL DE SALUD EN CHINA

En China hay unas 440.700 instituciones de atención sanitaria que prestan servicios de medicina tradicional, con un total de 520.600 camas, incluidos todos los niveles de hospitales de medicina tradicional y hospitales generales, dispensarios y centros de salud en zonas urbanas y rurales. Alrededor del 90% de los hospitales generales cuentan con un departamento de medicina tradicional y prestan servicios de medicina tradicional, tanto a pacientes externos como hospitalizados. Las instituciones de medicina tradicional se rigen por la misma legislación nacional que regula las instituciones médicas convencionales. Los profesionales de medicina tradicional pueden ejercer tanto en dispensarios y hospitales públicos como privados. Los seguros públicos y privados cubren totalmente la medicina tradicional, incluidas las medicinas tradicionales tibetana, mongol, uygur y dai. El público, o los pacientes, pueden elegir libremente entre los servicios de medicina tradicional o convencional, o sus médicos pueden asesorarlos sobre las terapias más apropiadas para sus problemas de salud.

Medicina Alternativa en el mundo Así va el debate por país

ESPAÑA
Europa
En los últimos años, varias instituciones han optado por darle la espalda a este sistema para muchos “pseudoterapéutico”, que no ha sido capaz de demostrar que sea curativo del todo. En España, uno de los golpes más duros a estas prácticas ha sido el informe de la Real Academia Nacional de Farmacia de ese país, en el que se advertía que los productos homeopáticos no solo son inútiles, sino que suponen “un riesgo para la salud de los ciudadanos” porque los pacientes pueden alejarse por su culpa de aquellos tratamientos farmacológicos apoyados en la evidencia científica. Esa advertencia hipotética se convirtió en tragedia real el mes pasado en otro país, cuando un niño de siete años moría en Italia por culpa de una otitis que se complicó porque sus padres se limitaron a usar homeopatía, evitando los antibióticos. Como fichas de dominó se han ido cancelando algunos de los más fuertes programas con estas temáticas en universidades españolas. En 2013, la de Córdoba terminó el curso intensivo de homeopatía veterinaria, la de Valencia no siguió su maestría en medicina naturista, acupuntura y homeopatía, y en 2016 la de Barcelona clausuró su maestría en medicina homeopática. Pese a todo, en este país la multinacional homeopática francesa Boiron facturó 60 millones de euros en 2014. Tres de las principales sociedades farmacéuticas españolas han respondido ahora a un llamado del grupo FarmaCiencia, compuesto por farmacéuticos a favor de la evidencia científica, para unirse en contra de la homeopatía. La Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC), compuesta por 3.700 asociados según sus cifras, ha subrayado que “al día de hoy no existen evidencias científicas suficientes para demostrar la eficacia de la medicina homeopática”.
INGLATERRA
Europa
Según cita el medio inglés The Guardian, en 1993 Edzard Ernst, un popular médico de terapias alternativas, se vinculó a la enseñanza e investigación de estas prácticas en la universidad y hasta publicó más de 100 artículos sobre el tema. En 2015 lanzó el libro Un científico en el país de las maravillas, en el que reveló, según publica este diario, que después de 20 años de investigación “nuestros ensayos probaron que la homeopatía no es más que un placebo; las revisiones demostraron que el más confiable de los aproximadamente 230 ensayos de homeopatía publicados no tuvieron efectos positivos; los estudios con animales confirmaron los resultados obtenidos en seres humanos; las encuestas y los informes de casos sugieren que la homeopatía puede ser peligrosa; las afirmaciones hechas por los homeópatas para curar enfermedades como el cáncer, el asma o incluso el ébola eran falsas y la promoción de la homeopatía no es ética”.
ESTADOS UNIDOS
América
La Comisión Federal de Comercio estadounidense ha denunciado que “la inmensa mayoría” de las indicaciones que venden los productos homeopáticos “no están basadas en métodos científicos modernos y no son aceptadas por expertos médicos actuales”. A partir de ahora, estos preparados homeopáticos sin pruebas de su eficacia tendrán que informar a los consumidores que “no hay evidencias científicas de que el producto funcione y que las indicaciones alegadas se basan únicamente en teorías de la homeopatía del siglo XVIII que no son aceptadas por la mayoría de los expertos médicos actuales”. La Comisión Federal de Comercio es la agencia nacional de protección del consumidor en EE. UU. y su función es “prevenir las prácticas comerciales fraudulentas, engañosas y desleales en el mercado”. Alrededor de la homeopatía se ha generado una industria que en este país alcanza unas ventas de 1.200 millones de dólares, según la revista especializada Nutrition Business Journal.
AUSTRALIA
Oceanía
El órgano superior de Australia para la investigación médica ha concluido que la homeopatía no es eficaz para el tratamiento de cualquier condición de salud, después de emprender una extensa revisión de los estudios existentes. Los homeópatas creen que las sustancias que causan enfermedades pueden, en dosis mínimas, tratar a las personas que no están bien. Al diluir estas sustancias en agua o alcohol, los homeópatas afirman que la mezcla resultante retiene una “memoria” de la sustancia original que desencadena una respuesta curativa en el cuerpo. Estas afirmaciones han sido ampliamente refutadas por múltiples estudios, incluido el del Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica (NHMRC por sus siglas en inglés) que revisó por primera vez 225 artículos de investigación sobre homeopatía para elaborar su declaración pública en 2015.
Helena Cortés Gómez

Periodista, científica frustrada, errante y enamorada de los perros. Eterna aprendiz.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Notas de la sección