Dicen que el sexto sentido de las madres jamás falla. “Sentía un embarazo diferente a los otros”, recuerda Mercedes García, una madre chocoana que luego de 14 partos y 1o hijos vivos fue remitida desde Chocó a Medellín por hipertensión. Esperaba a Juan José y a Juan Felipe, los gemelos que llegarían a ampliar la familia.
Tal vez fue la edad (42 años) o quizá un control prenatal deficiente, pero solo hasta que llegó al Hospital Universitario San Vicente Fundación, Mercedes confirmó que el embarazo gemelar normal con el que había sido diagnosticada no era tal, sus hijos eran siameses onfalópagos, estaban unidos por el abdomen y el ombligo. “Nos ayudamos de varias tecnologías para hacer un diagnóstico más acertado. Desde ese momento se planeó...