<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Los partidos que no le perdonaron a Mendoza en el DIM

  • Alexis Mendoza abandona el DIM. Esta es la historia de un proyecto que terminó sin haber empezado. Foto: EL COLOMBIANO.
    Alexis Mendoza abandona el DIM. Esta es la historia de un proyecto que terminó sin haber empezado. Foto: EL COLOMBIANO.
Juan Diego Quiceno Mesa | Publicado el 02 de septiembre de 2019

La historia de Alexis Mendoza en el DIM terminó tras 12 partidos, un pequeño y efímero romance con la afición y una caída estrepitosa que hará de su paso un recuerdo agridulce, tanto para la institución como para la hoja de vida del experimentado técnico. Esta es la historia de un proyecto que terminó sin haber empezado.

Mendoza llegó a un DIM en crisis. Eliminado de todo torneo internacional y sin haber siquiera logrado la clasificación a las finales de la Liga, el barranquillero sustituyó al ecuatoriana Octavio Zambrano, que salió por sus malos resultados. De entrada su nombre gustó en la mayoría de la afición, que se concentró no solo en pedir la continuidad de Germán Cano sino la llegada de otros nombres, en especial para la zona defensiva.

El proyecto del nuevo técnico fue adquiriendo forma con la llegada, poco a poco, de los refuerzos. Cano permaneció fiel a su promesa y cariño con el DIM y arribaron hombres como el argentino Arregui, del gusto de Mendoza, y otros conocidos como Andrés Cadavid y Déinner Quiñones. El DIM iba conformando un grupo que si bien no estaba lleno de figuras, mantenía una columna vertebral y sumaba buenos jugadores.

La Liga comenzó y el primer rival, Patriotas, sufrió a un DIM en casa que parecía arrollador. Tres goles cerraron la primera jornada del equipo, la presentación ante su afición, que vio un grupo que acompañaba mas a Cano, con avances en defensa y los refuerzos conectados. El hincha poderoso se fue contento a su casa, esperando su visita a Equidad.

Puede ver: Alexis Mendoza renunció al DIM

En Bogotá, de visitante, el DIM de nuevo ganó, con un gol de diferencia y un juego que no lució tanto. Las primeras críticas aparecieron, aunque incipientes y calladas velozmente por los resultados. 6 de 6, invictos y con ningún gol en contra, las cifras que tenían al DIM en lo más alto de la tabla. Tras la Equidad, llegó el Junior, la primera derrota en casa.

Con un gol de Victor Cantillo el idilio del DIM terminó. La afición, sin embargo, mantuvo su confianza y esta fue recompensada con tres partidos en hilo que elevaron el ánimo a mil. Contra Unión Magdalena un empate en la calurosa Santa Marta que aunque dejó dudas, fue rápidamente olvidado por los triunfos contra Millonarios y América. Dos históricos del FPC cayeron contra el poderoso, 2-1 y 4-1 respectivamente.

Contragolpes letales y defensa segura, la formula que al parecer comenzaba a cuajar en el DIM. El primero en bajar de la cima al entonces líder fue Cali. En Palmaseca, con un gol en el último minuto, el equipo caleño le ganó al rojo en un partido donde ninguna de sus líneas funcionó bien. Las cosas no harían sino empeorar.

En la fecha 7, en casa, el DIM enfrentó a un Ríonegro en zona de descenso. Frente a su afición, que llegó numerosa al Atanasio, el DIM perdió todo molde y cedió otros tres puntos. Mala antesala para el clásico que enfrentaría a los dos equipos más tradicionales de Antioquia y que a la postre sería el primer gran golpe a la continuidad de Mendoza.

Con un estadio a rebosar y presencia de hinchas rojos y verdes el clásico de la octava fecha tenía el mejor marco. El partido comenzó con rosas para el DIM. En el primer tiempo, en un juego de ida y vuelta, alcanzó a estar dos veces por encima del marcador. Aunque Murillo y Cano adelantaron al Poderoso, el equipo no pudo mantener la superioridad y se fue con un empate a los camerinos. El segundo tiempo, sin embargo, prometía espectáculo.

Y así fue, pero para los hinchas verdes. Nacional se abalanzó contra un rojo adormecido, sin un pase claro, con un Cano solitario y una defensa desordenada. Cinco goles que se clavaron en el corazón del aficionado poderoso como una daga. Las redes sociales se llenaron de ultimátum. ¿Perder un clásico? Es posible. ¿Perderlo así? Inaceptable, decía una gran masa roja. Mendoza, avergonzado, presentó su renuncia frente a los jugadores, que salieron del Atanasio chiflados y con un “ole” de la afición del rival de patio.

El técnico, sin embargo, tendría otra oportunidad. Directivas y plantel deportivo lo apoyaron. Se venía Once Caldas y Santa Fe, uno por Copa y el otro por Liga. Después, la revancha en el clásico. Pero la historia se cortó con otra derrota dolorosa ante el colero. Con el equipo capitalino Mendoza enterró sus últimas posibilidades de seguir en el banquillo. Dos goles que sacaron a Santa Fe del fondo de la tabla y de paso también a Alexis de su cargo.

Medellín deberá afrontar el clásico y la vuelta en Copa contra Once Caldas con dirección interina. Eso hasta que logre contratar un técnico que llegue a capitanear un barco que a pesar del mal momento, aún puede salvarse. Mendoza se despide de la afición con cariño. Parte después de dirigir 12 partidos, ganar 5, perder otros 5 y empatar 2. Recibió una institución en crisis y así la abandona.

Contexto de la Noticia

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS