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HISTÓRICO
Apégate a la lectura en voz alta
  • Apégate a la lectura en voz alta | La lectura en voz alta ayuda a hacer más fuerte el lazo afectivo entre padres e hijos. FOTO CORTESÍA
    Apégate a la lectura en voz alta | La lectura en voz alta ayuda a hacer más fuerte el lazo afectivo entre padres e hijos. FOTO CORTESÍA
POR JUAN DAVID UMAÑA GALLEGO | Publicado el 12 de julio de 2014

Todas las noches Joshua Bedoya espera a que su mamá termine de hacer el aseo de la casa para que antes de ir a dormir ella tome el libro de la biblioteca y le lea un cuento.

No importa si lo ha escuchado mil veces, no importa si es El Pastorcito Mentiroso o Blanca Nieves y los Siete Enanitos. Para Jos, como le dice su mamá de cariño, esto se ha convertido en una adicción, una buena claro está.

Leer en voz alta es una actividad que muchos padres hacen con sus hijos, y aunque el internet y los computadores se han masificado y podrían amenazarla, esta costumbre se mantiene.

Así lo cree la Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, quien apoyada por el Ministerio de Educación Nacional proponen el programa Apégate a la lectura en voz alta.

"Se sabe que los hábitos y las habilidades de lectura se forman en la infancia. Varios investigadores coinciden en que las fallas en la comprensión de lectura son la principal causa de los malos resultados en nuestros escolares en pruebas como las Pisa", precisa la Ministra.

Es por ello que la idea ahora es que papás, mamás, tíos, abuelos, hermanos mayores y hasta los mismos niños lean en voz alta para todos.

¿En qué consiste?
Según el Ministerio de Cultura, el reto es generar los hábitos de lectura en los niños de los 0 a los 8 años.

Los libros están, las bibliotecas existen. Lo que falta es llevar a los pequeños hacia el mundo de las letras.

"El concepto va más allá de entregar libros, algo que el Gobierno ha hecho bien en los últimos años con donaciones por más de $16 millones. La idea es que los padres de familia, docentes y diferentes actores en la vida del niño le lean 15 minutos diarios", sostiene Carlos Augusto Albán, gerente del proyecto.

Aunque parezca que 15 minutos son muy pocos, ese tiempo sumado durante todos los días hará la diferencia entre un niño que aprende una palabra nueva todos los días y uno que se queda corto en léxico, lo que más adelante puede ser la falencia para encontrar soluciones a los problemas de la vida.

"En un país tan conflictivo como este, el hecho de tener más palabras con qué argumentar puede ser la fórmula para evitar peleas y violencia. El lenguaje soez es resultado de no tener palabras para resolver las cosas", precisó Carlos Albán.

Un momento familiar
Para Denís Mazo, mamá de Joshua, es importante leerles a los niños y en especial al suyo porque hace parte de la relación afectiva. Es un vínculo entre madre e hijo.

"Además, permite la comunicación entre ambos. Aprovecho para hablar con él sobre cómo le fue en la escuela, cómo se siente e ir conociéndolo más. Por otra parte, el aprendizaje que adquiere sobre la lectura y su importancia, la gramática y la expresión verbal son importantes en su desarrollo cognitivo. Una mejor estructura de pensamiento para su vida académica y cotidiana", explica Denís.

Quienes impulsan la campaña buscan que esa lectura sea más que leer palabras de manera robótica.

Es un momento donde la imaginación de los niños vuela y se debe aprovechar con apoyo de la imaginación de los papás y los profes.

Usar ruidos, moverse en el espacio donde se esté leyendo y hacer voces diferentes para cada personaje del cuento son parte de esas herramientas que seguramente ayudarán en la búsqueda de lo que al niño le gusta escuchar y leer.

Joshua gusta de los cuentos clásicos. Siempre hay uno especial que prefiere que le lean, pero la idea es que conozca otros.

"Imaginemos hasta dónde podemos llegar utilizando una herramienta que ha demostrado su eficacia y que está al alcance de todos nosotros si juntamos los esfuerzos de quienes queremos mejorar la calidad de la educación y el futuro de nuestros niños", añade la Ministra de Cultura.

Desde el vientre
La lectura en voz alta debe iniciar desde que el niño está en proceso de gestación.

Así lo cree la licenciada en educación infantil Stella Saldarriaga, quien propone la lectura a los bebés desde que están en el vientre materno, ya que esto les ayudará a estar atentos cuando estén más grandecitos.

"No es que el niño vaya a salir hablando y leyendo. Pero las mamás sí pueden ver cómo el pequeño recién nacido es más perceptivo. Ya cuando vaya creciendo se le pueden volver a leer esos cuentos y él aprenderá a reconocer colores, formas y proporciones", añade la docente.

Stella también es mamá de dos niñas. Juliana de 8 años, según su madre, es una pequeña lectora. Le gusta que le lean cuentos y lleva un proceso que seguramente cuando sea mayorcita le dará herramientas académicas y sociales que serán ventajas.

" Uno puede leerles el cuento y no decirles el título. Luego les pide que inventen un título o que le den un final diferente al cuento. Estas son estrategias que además mejorarán la imaginación del niño y la niña", agrega Saldarriaga.

Juliana, dice su mamá, se expresa bien y conoce ya muchas palabras que le ayudan a hablar mejor. Algo que se ve en todos los niños lectores.

Otras propuestas
La Red de Bibliotecas de Medellín y el Área Metropolitana tiene entre sus propuestas actividades que proponen la lectura en voz alta.

Una de ellas es la llamada Abuelos cuentacuentos, un programa en el que voluntarios lectores de todo el Valle de Aburrá les leen a los niños cuentos, historias y experiencias que "apoyan el trabajo de promoción de la lectura en los entornos de las unidades del Sistema de Bibliotecas", expone la Red.

Así que desde su casa, desde el aula de clase y desde las bibliotecas no deje que esa costumbre de la lectura en voz alta se pierda.

Las tecnologías de la información son buenos complementos en la educación, pero leer libros de papel es todavía una experiencia que se puede vivir en familia y que ayudará en el futuro a que los niños de Colombia sean, tal vez, los nuevos premios Nobel de la literatura mundial.