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HISTÓRICO
SIETE NUEVOS PRESIDENTES
  • SIETE NUEVOS PRESIDENTES |
    SIETE NUEVOS PRESIDENTES |
Por DAVID E. SANTOS GÓMEZ | Publicado el 06 de enero de 2014

El año que empieza renovará (o reencauchará) la cara gubernamental de siete naciones latinoamericanas. Brasil, Bolivia, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Uruguay y, por supuesto Colombia, están citados a las urnas en este 2014.

La coyuntura no es poca. Latinoamérica vive un periodo definitivo en el que debe anclar su crecimiento económico y al mismo tiempo necesita superar las angustias políticas que aún nos lastran el progreso.

En lo político, las herencias de corrupción y de ventajismo de los grupos en el poder, dificultan los cambios. Muchos de los partidos que ostentan la silla presidencial intentan mantenerse en ella a toda costa y utilizan recursos que sus opositores no tienen. Ese será uno de los mayores retos para superar.

Aún con las renovaciones parece que la izquierda, con su amplio espectro de tendencias, continuará inclinando el hemisferio a su favor.

La izquierda domina las posibilidades en El Salvador y Costa Rica, y por supuesto en Uruguay donde Tabaré Vázquez recibirá la posta de José Mujica. Panamá, por el contrario, decidirá entre candidatos de derecha.

En Brasil, Bolivia y Colombia, los actuales mandatarios aspiran a que sus ciudadanos les renueven la confianza. El primero parece encaminado a reelegir a Dilma Rousseff en octubre a pesar de las denuncias de corrupción y de las protestas callejeras. Además, será el año del mundial de fútbol, y la mandataria aprovechará para apalancar su popularidad.

En Bolivia, Evo Morales, aspira a su tercer mandato tras una jugada legal que sus opositores califican de fraudulenta pero que le dio unas inmensas opciones de mantenerse en el cargo hasta el 2020, toda una proeza en un país inestable.

Nosotros tenemos frente al tarjetón a Juan Manuel Santos con amplias posibilidades reeleccionistas, auspiciado por el eslogan de la paz que en ocasiones ha pasado a convertirse en un chantaje oportunista. Todo aquel que vote contrario será enemigo de la reconciliación, según sus palabras. Los otros contendientes aún no enganchan.

En definitiva, este 2014 parece removerlo todo para dejar después las fichas en el mismo sitio. Cambiar sin cambiar. En algunos países afortunados el continuismo es el reflejo de la satisfacción de los gobernados, en otros, por el contrario, es el resultado de artimañas para no ceder el poder.