Atlético Nacional necesitaba una actuación como esta. El conjunto verdolaga volvió a mostrar un fútbol convincente, ofensivo y, sobre todo, reconocible. En Valledupar, donde terminó siendo local por la presencia mayoritaria de sus hinchas en las tribunas, goleó 5-1 a Alianza y dejó la sensación de que el equipo de Lucas González empieza a encontrar el camino.
Nacional salió decidido desde el primer minuto, manejó los tiempos, encontró espacios y atacó con una fluidez que recordó lo mostrado en los primeros 45 minutos de la jornada anterior frente al Deportivo Cali.
Esta vez, además, el fútbol apareció acompañado de goles.
Un Nacional que sedujo desde el comienzo
Muy temprano llegó el primer golpe. Andrés Sarmiento apareció para poner el 1-0 y encender a una hinchada verdolaga que volvió a sentirse protagonista lejos de Medellín. Pero el gol fue apenas el comienzo.
Lucas González decidió juntar en el mediocampo a Juan Manuel Rengifo y Edwin Cardona, una apuesta que terminó dando frutos. Los dos se asociaron, encontraron espacios y le dieron claridad a un equipo que durante varios minutos jugó con una soltura que no había mostrado en sus últimas presentaciones. Y adelante estaba Marlos Moreno.
El atacante, que parece estar recuperando aquella versión que alguna vez lo llevó a convertirse en una de las grandes promesas del fútbol colombiano, volvió a ser determinante. Su velocidad, desequilibrio y capacidad para atacar los espacios fueron una pesadilla constante para la defensa de Alianza.
A los 19 minutos apareció Alfredo Morelos para marcar el segundo. Cinco minutos después, Marlos hizo el tercero.
El marcador ya era contundente, pero lo que realmente ilusionaba a los hinchas era la manera en que Nacional estaba jugando.
El 3-0 era apenas una consecuencia de lo que ocurría en la cancha. El conjunto antioqueño tocaba, aceleraba cuando encontraba espacios, recuperaba rápido la pelota y atacaba con varios hombres. Era un equipo que seducía y divertía, muy diferente al que había sufrido en su última salida como visitante frente a Fortaleza.
Alianza reaccionó y apareció la polémica
Cuando parecía que Nacional tenía todo bajo control, Alianza encontró una oportunidad para descontar.
Una mano de Néider Parra dentro del área fue sancionada como penalti después de una acción que dejó muchas dudas incluso con la intervención del VAR. Felipe Pardo se encargó de cobrar y puso el 3-1. Pero la anotación no fue lo único que generó discusión.
Después de marcar, Pardo tuvo una celebración polémica frente a los hinchas de Nacional. El jugador realizó gestos e insultos hacia la tribuna, en una acción que pudo haberle costado la expulsión, pero ni el árbitro ni el VAR advirtieron la conducta.
Nacional se fue al descanso con ventaja de dos goles, aunque con la sensación de que había dejado crecer innecesariamente a su rival.
Armani también tuvo su noche
El segundo tiempo tuvo un guión diferente. Alianza salió con mayor determinación y durante algunos minutos puso a prueba a la defensa verdolaga. Allí apareció Franco Armani.
El arquero argentino tuvo un par de intervenciones importantes que evitaron que el partido se complicara. Sus atajadas terminaron siendo determinantes para conservar una diferencia que le permitió a Nacional recuperar el control.
Porque el equipo de González también tuvo oportunidades para liquidar el encuentro. Y cuando llegó el momento de hacerlo, apareció nuevamente el hombre de la noche.
Marlos puso la firma
A los 79 minutos, Marlos Moreno volvió a encontrar el camino del gol.
El atacante recibió, atacó y definió para completar su doblete y poner el 4-1. La noche ya era suya y también la de un Nacional que encontraba respuestas en aquellos futbolistas que necesitaba recuperar.
El extremo había sido sustituido sobre el final, pero todavía quedaba una última celebración.
Juan José Rosa, quien precisamente había ingresado en lugar de Marlos, apareció en los últimos minutos para marcar el quinto y ponerle cifras definitivas a una goleada que Nacional construyó desde el fútbol y terminó sellando con autoridad.
El 5-1 no solo significó tres puntos. También dejó una sensación mucho más importante: la de un equipo que comienza a entender lo que pretende su entrenador.
Nacional respondió con una actuación contundente. La sociedad entre Rengifo y Cardona funcionó, Marlos recuperó protagonismo, Morelos volvió a marcar y Armani respondió cuando fue necesario.
Lucas González todavía tiene mucho por corregir, pero en Valledupar apareció una versión que seguramente se parece mucho más a la que quiere construir.
Ahora viene otra prueba inmediata.
El próximo miércoles, Nacional recibirá al Deportivo Cali en el estadio Atanasio Girardot, desde las 6:15 p. m., por la Copa BetPlay. Será una nueva oportunidad para demostrar que lo ocurrido en Valledupar no fue una noche aislada, sino el comienzo de una evolución.
Los hinchas, después de una noche de goles y buen fútbol, esperan que así sea.
Reviva aquí el minuto a minuto de este partido:
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