Estados Unidos vio a Richard Nixon renunciar en 1974 a la presidencia, no tanto por su nexo con la trama de espionaje contra los demócratas en su sede de Watergate, como por sus esfuerzos para ocultar y silenciar el caso una vez la opinión pública lo empezó a conocer.
De forma similar, lo que saca a Pedro Pablo Kuczynski del máximo cargo en Perú no es tanto su vinculación con presuntos pagos ilegales de la constructora brasileña Odebrecht, sino los ‘Keikovideos’ publicados en los últimos días por la oposición fujimorista, que supuestamente evidencian sobornos del gobierno a los congresistas para que se abstuvieran de votar en la sesión que lo podría llevar a la destitución.
Pero debe quedar claro que Kuczynski no recibió sobornos durante los...