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Se niegan a ser basurero ajeno

  • Contenedores de basura proveniente de Australia que Indonesia rechazó argumentando que contenía residuos tóxicos. Malasia también ha cerrado sus puertas a basuras de ese país. FOTO Reuters
    Contenedores de basura proveniente de Australia que Indonesia rechazó argumentando que contenía residuos tóxicos. Malasia también ha cerrado sus puertas a basuras de ese país. FOTO Reuters
Por Juliana gil gutiérrez | Publicado el 12 de julio de 2019
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mil millones de toneladas de basura se generaron en 2016 en el mundo: Banco Mundial.

300

millones de toneladas
de plástico se producen
cada año: WWF.

en definitiva

Aunque cada vez se produce más basura, los espacios para depositar esta disminuyen por el exceso de residuos que hay en el mundo. Los expertos alertan sobre este problema ambiental.

Hay naciones que se cansaron de ser el vertedero del mundo. China, Indonesia, Filipinas y Malasia, por mencionar algunas, están cerrando ciclos históricos en los recibían contenedores que enviaban Canadá, España u otros con toneladas de desechos para reutilizar materiales como el plástico y el papel en sus industrias.

Pero la realidad era otra. Junto a los botes que cargaban estos elementos también llegaban desechos tóxicos, pañales sucios o plásticos a los que, debido al trato que recibieron, no estaba entre sus posibilidades darles un nuevo uso. Entonces, terminaban recibiendo la basura de otros que contaminaba sus suelos y aguas.

El caso más reciente ocurrió entre Indonesia y Australia. El primero rechazó el pasado martes ser punto de acopio de 210 toneladas de basura que llegaron a sus puertos a través de la empresa Oceanic Multitrading. Cuando el personal de Sanidad indonesio revisó la carga, se encontró con desechos electrónicos, material peligroso y latas que no esperaban recibir.

El mercado de la basura

Detrás de ese rechazo hay una industria. Especialmente en países del sur de Asia como Malasia, Tailandia, Filipinas, Bangladés, Indonesia e India es común que reciban contenedores provenientes de naciones como Australia, Canadá, Estados Unidos o Japón. El motivo es que estos usan lo que para algunos es basura para generar productos en su industria. Por ejemplo, papel y cartón reciclados para fabricar más de este material.

Otros casos son los de Noruega y Suecia, que importan basura para obtener energía en plantas de calefacción o electricidad.

El profesor de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, Óscar Mesa, explica esta dinámica indicando que los países toman un procedimiento para el aprovechamiento de los residuos cuando este puede beneficiarlos al recibirlos, teniendo una materia prima gratis o hasta recibieron dinero a cambio de ser receptor de esta.

“Lo que para otros es un estorbo, para mí puede ser un beneficio, pero esto depende de que se tengan los procedimientos y la tecnología para aprovecharlos”, comenta Mesa.

Datos de Naciones Unidas, citados por el diario El País de España en junio, indican que para 2017 China era el mayor importador de basura, llevando a su territorio 5,83 millones de toneladas; seguido por Hong Kong, con 1,89; y Eslovenia, con 1,88. Estas tres naciones representaban el 83 % de las importaciones mundiales.

Pero ese panorama cambió cuando en enero de 2018 China prohibió la compra de basura extranjera. La regulación se hizo más dura a finales de ese año, en noviembre, prohibieron desechos como titanio, madera, artículos de ferretería, barcos, autopartes y desechos de acero inoxidable, entre otros, cerrando aún más el ciclo que había comenzado en la década de 1980 como receptor de estos elementos para reutilizarlos en su industria.

Esto no significa que China no reciba más desechos, pero las condiciones para que acepte un cargamento de este tipo son altas, por lo que esas basuras que unos países hacen a un lado van perdiendo destinatarios.

Dar la espalda a la basura

China fue el detonante y más países del sur de Asia se le han unido en el camino. No solo es el caso reciente entre Australia e Indonesia con las 210 toneladas. En mayo de este año Malasia anunció la devolución de 3.000 toneladas de residuos plásticos no reciclables a Australia, Bangladés, Canadá, China, Japón, Arabia Saudita y Estados Unidos.

La gestión de desechos ha llevado incluso a enfrentamientos diplomáticos. Desde 2013 los gobiernos de Canadá y Filipinas pasaron un momento crítico en su relación a causa de buques con desperdicios de la nación norteamericana que llegaron a los puertos del país con 69 contenedores que representaban 1.500 toneladas de restos canadienses.

La disputa llegó a un punto en el que el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, aseguró estar dispuesto a cruzar el mar para botar el contenido en las costas de ese país. Este y otros comentarios obligaron a la administración del primer ministro, Justin Trudeau, a enviar un buque para recoger la basura que su nación había dejado en Filipinas, según esta última nación, de manera ilegal.

Ante este panorama, el coordinador técnico de proyectos Giro Sostenible de la Universidad de Antioquia, Esteven Pulgarín, señala que los residuos son una problemática que está llevando a los rellenos sanitarios, a los ingenieros y a las personas relacionadas con las ciencias ambientales a plantear otras alternativas de solución como la reutilización.

El contexto de la basura

Un informe del Banco Mundial reveló que para 2030 se espera que el mundo genere 2,59 mil millones de toneladas de residuos al año y para 2050 esta podría alcanzar los 3,40 mil millones de toneladas.

En ese mismo reporte titulado What a waste 2.0 indican que se producen 0,74 kilogramos de residuos per cápita por día, una cifra que varía según el nivel económico de la gente. Aquellos que tienen más dinero, son los que más contaminan, resalta el documento.

Esa realidad lleva reflexionar a la escritora del libro “La otra mirada: Medellín a través de la basura”, Lina Castañeda, para quien la situación con los residuos es un problema que “se está saliendo de control”.

Mientras unos países rechazan ser el vertedero del mundo otros, principalmente los europeos y Estados Unidos, siguen punteado las estadísticas de generación de residuos, en un planeta en el que los reportes de Naciones Unidas indican que la situación ambiental es una cuestión que comienza a desbordarse.

Contexto de la Noticia

Paréntesis residuos tóxicos, motivo de la discordia

Algunos de estos cargamentos han llegado bajo el argumento de que tienen plástico o papel reutilizable, pero los gobiernos que los rechazan encuentran residuos tóxicos mezclados con estos otros elementos. El investigador del Instituto de Estudios y Servicios Ambientales Universidad Sergio Arboleda, Diego Rivera, explica que si los residuos peligrosos tienen contacto con el resto de basuras todo el cargamento suele ser desechado, ya que su manejo sería mucho más difícil. “Ahora por peligrosos están prohibidos por la Convención de Basilea y para los no peligrosos es muchísimo más barato reincorporarlos a cadena productiva que sacarlos del país”, afirma.

Juliana Gil Gutiérrez

Periodista internacional, amante de los perros y orgullosa egresada de la facultad de Comunicación Social - Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

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