La igualdad ante la ley se vuelve una falacia cuando se trata de la edad de retiro forzoso. Es en ese momento del ciclo vital cuando salta a la vista que los ciudadanos somos diferentes. Escribo a propósito del caso de la ya casi septuagenaria y juvenil nueva Rectora de la Universidad Nacional.
Este ejemplo es clave: Mientras un deportista de alto rendimiento debería retirarse hacia los 35 años, un individuo dedicado al trabajo intelectual apenas está comenzando ahí su carrera. A los 70, este mismo, como profesor, pensador, escritor, apenas está alcanzando el mejor nivel en experiencia, sabiduría y productividad.
Pero si el trabajo intelectual se equipara al de tipo físico, manual, instrumental, para mantener la apariencia de que se respeta el...