Por ÓMAR FLÓREZ VÉLEZ
Este 27 de mayo los colombianos tenemos el privilegio, que anhelan otras naciones del mundo, de elegir quién nos gobierne, dentro de las diversas propuestas lideradas por prestantes candidatos. Es muy afortunado que tengamos a nuestra consideración un amplio abanico de propuestas que posibilitan, mediante el ejercicio del voto, la expresión ciudadana de conformidad o inconformidad. Lo contrario sería muy deplorable y peligroso: que no tuviéramos candidatos para gobernarnos. Hay para todos los gustos, advirtiendo que son seres humanos con sus virtudes y defectos. No elegimos ángeles, sino “lo que produce la tierra”.
El buen ciudadano vota responsablemente. No se abstiene. Nuestra Constitución (Art. 95) señala: “La calidad...