Pareciera que son los chinos quienes están dispuestos a bajar la guardia en la guerra comercial en ciernes con los Estados Unidos. Todavía la semana pasada la estrategia de Pekín para atender los severos reclamos norteamericanos sobre el desbalance comercial existente entre ambos era la de la agresividad. Pero se ha cumplido el adagio de que “perro que ladra no muerde” y bastaron algunas horas de conversaciones entre los responsables del comercio bilateral para que los asiáticos depusieran su actitud erosiva y se transaran a favor de un arreglo con los norteamericanos.
Es así como el fin de semana en Washington ambos países rubricaron una declaración conjunta en donde se anuncia que China “aumentaría significativamente” las compras de bienes...