La construcción de una sociedad en paz debe verse como una empresa que genera la mayor rentabilidad: el derecho de todos los ciudadanos de vivir en un ambiente que permita solucionar los conflictos de forma democrática y el respeto al trabajo honrado. Sin duda alguna, con la etapa final de las negociaciones en La Habana estamos ad portas del fin del conflicto con las Farc, pero lejos de alcanzar la paz. Esta tarea, que nos compete a todos, es similar a la de un artesano: la paciencia para trabajar sin descanso, disposición para corregir errores, tolerancia a la frustración... todo por alcanzar un sueño.
Desde el sector empresarial hay una fuerte conciencia de reforzar iniciativas que permitan consolidar ambientes de desarrollo equilibrado, de...