En segundos deben tomar una decisión. Es un riesgo, su acción podría molestar a la institución, a sus compañeros o a la propia conciencia, ¿qué hacer? Este es el dilema al que se enfrentan los miembros de la fuerza pública en Colombia sabiendo que cualquier día, una decisión, los podría poner entre la espada y la pared.
Las cadenas de televisión, por ejemplo, registran enfrentamientos entre comunidad y policías; las redes sociales se inundan de comentarios repudiando los hechos y la gente protesta pidiendo que estos actos sean castigados.
Sin embargo, como si fuera un código plasmado en nuestro ADN, asumimos que el culpable siempre será el policía y, al parecer, nos indigna más que este se defienda cuando está siendo agredido, que el hecho de...