Me contaron que la mejor recomendación que le han hecho a los nuevos alcaldes y gobernadores, para atender los momentos más dificiles, es echarle la culpa al clima.
Dicen que es infalible. Durante décadas ha sido la excusa perfecta para que los politicos laven sus culpas, como si los efectos del clima no se pudieran pronosticar y prevenir.
Si no tenemos energía la culpa es del clima. Si no tenemos agua potable, el culpable es el clima. Si estamos enfermos, la culpa es del clima. Si no hay alimentos o su precio está muy alto el culpable es el clima. Si nos ocurre un accidente o se comete un delito el cumpable es el clima. Si llegamos tarde, el clima es el culpable. Si la inflación sube, la culpa es del clima. Si el peso se devalúa, el culpable...