Con la tradicional y ancestral prudencia que anima a los chinos, estos se han tomado la hecatombe europea y británica generada por el Brexit con una calma admirable. El tamaño del impacto de los acontecimientos es de tal calado que dos semanas más tarde el tema aun ocupa titulares en todas partes del planeta. La calma en Beijing se traduce en cauto silencio, lo que no quiere decir que, entre cuatro muros, Xi y sus asesores no hayan repasado cien veces los acuerdos que atan a la potencia a Europa y al Reino Unido para calibrar el tamaño del daño. Su posición, no obstante, ha sido la de pronunciarse en favor de una “Europa Unida, robusta y estable”.
Un día antes de la toma de posición de los ingleses en torno a su permanencia en la UE, los países...