Por David González EscobarUniversidad EAFITFacultad de Economía, 4° semestre davidgonzalezescobar@gmail.com
En la polémica obra de Fernando Vallejo, aparece en más de uno de sus libros una imagen sumamente interesante: la de un niño iracundo que, en medio del desespero, no encuentra una manera distinta de desahogar su rabia que darse cabezazos contra el piso. “¡Tan! ¡Tan! ¡Tan! Contra las duras frías baldosas”.
En una entrevista, Vallejo admite que para la creación de este personaje se inspiró no solamente en él mismo, que solía darse golpes contra el piso cuando era niño, sino además en un sobrino suyo, que hacía exactamente la misma cosa, lo cual lo llevó a razonar que existiera la posibilidad de que fuera algo que “estuviera en los genes de...