Por Santiago Zapata SernaUniversidad EAFITFacultad de Finanzas, 8° semestreszapata6@eafit.edu.co
Respetado señor,
Mi intención no es molestar ni mucho menos incomodar, te hago llegar estas palabras con el ánimo de hacerte caer en cuenta de las consecuencias de tus acciones e implorar que la justicia se haga presente, en esta vida o en la que sigue, si tenéis creencia en ello.
Quiero comenzar por aclararte que habéis perpetuado un acto que no amerita piedad alguna. Si habéis sido consciente o no de ello, no es algo que me incumbe en este instante. Aquel acto bárbaro y cobarde que cometisteis asesinando al otro seguirá siendo un reflejo desgraciado de un ser incapaz que eres, que justifica el odio, el enojo, la inconformidad o cualquiera que sea...