Un hombre español habría cobrado 50.000 euros por darle muerte a Cecil, el león más bello de la reserva zimbabuense de Hwange. Ya entrada la noche, el hombre animó al felino a salir de la reserva bajo engaño, lo acribilló con flechas para no hacer ruido y dejó que se desangrara. A la mañana siguiente lo remató con un rifle. Lo que quedó de Cecil fueron restos sin piel y sin cabeza.
Pensaría uno que la muerte de un león en África no tiene nada que ver con ninguno de los problemas del mundo. Que frente a tanto sufrimiento humano no se debería dar tanto valor a la crueldad con los animales. ¿Qué tiene que ver Cecil con la escalada de violencia en Oriente Medio? ¿Con el drama de los emigrantes que se lanzan al mar en pateras? ¿Con tanta gente que...