Pisar Aracataca en el sopor del medio día, un sueño largamente esperado, produjo en mí una aglomeración de sentimientos, todos bonitos, que me reconfirmaron lo sabido desde siempre: Que Gabo ha sido, es y será uno de mis autores más amados y un orgullo colombiano por encima de cualquier consideración ajena a sus letras, aunque suene a respuesta de reina de belleza.
Aracataca es un nombre compuesto por dos palabras: Ara, que significa agua clara, y Cataca, como se llamaba el cacique de una tribu chimila. De modo que Aracataca también puede decirse Cacique de Agua Clara.
¿Cómo es posible que haya vida en aquellas calles que se derriten de calor y parecen una gelatina temblorosa cuando se mira a la distancia? ¿Cómo puede ese perro negro y descarnado...