Hoy no solamente estamos viviendo un cambio de era... sino una era de grandes cambios y, si bien hoy hay muchas cosas mejores, también hay muchas otras peores. Hemos ido adoptando una posición de apertura a todo, incluido lo malo y lo peligroso, aun cuando vaya en contra de lo sano, los principios y los valores, como por ejemplo...
Los adultos quieren seguir pareciendo jóvenes, mientras que los niños maduran biches porque ahora gozan de los privilegios de los adultos.
La juventud ha sido glorificada a tal punto que hoy los ancianos ya no son venerados por su sabiduría sino menospreciados por sus arrugas.
Varios padres y madres divorciados conviven con sus “marinovios” y muchos hijos e hijas pasan la noche con sus “amigovios”.
Los humildes a menudo...