Por Lindsey Fordredaccion@elcolombiano.com.co
La carta del 24 de mayo del presidente Donald Trump a Kim Jong Un, que aparentemente pone fin a su romance de negociación nuclear, no debería ser una sorpresa. Pero al volver a tomar a los aliados estadounidenses por sorpresa y oponerse públicamente a Corea del Norte, la administración ha socavado aún más su propia influencia.
En el transcurso del año pasado, el presidente ha subestimado en repetidas ocasiones la importancia de hacer concesiones reales en la diplomacia. Estas decisiones parecen ser un anatema para su estilo de “hacerlo en grande o no hacerlo”. La administración Trump ha estado ansiosa por deshacerse de los acuerdos “débiles” y “terribles” negociados por presidentes anteriores, incluida...