El narcotráfico es un veneno para la sociedad colombiana. Por cuenta de esta actividad criminal no solo se destruyen miles de hectáreas de selva tropical húmeda, deteriorando nuestro ecosistema, sino que, por su vínculo pernicioso con las cadenas de lavado de activos, se generan torrentes de contrabando que distorsionan precios y afectan a miles de colombianos que emprenden sus negocios honorablemente. El narcotráfico estimula el deterioro institucional, porque fomenta la corrupción, y genera nefastos efectos en la población consumidora, siendo fuente de violencia y pérdida de estabilidad familiar.
Bajo estas consideraciones, no podemos ser indiferentes a la realidad. Los cultivos ilícitos han pasado en los últimos años de 62.000 a 146.000 hectáreas,...