Hay momentos de la vida en que nos sentimos desconcertados, impotentes, caminando en penumbras. Entonces, pueden surgir preguntas sobre el sentido de la vida, sobre lo que nos da seguridad e ilusión en la existencia, sobre las garantías que puede tener nuestro futuro. Las respuestas a estos y a muchos otros interrogantes no vienen en fórmulas ya hechas. Cada ser humano va poniendo su confianza en personas, cosas, proyectos y sueños... Unas veces porque no sabemos y otras porque no podemos, nos sentimos con frecuencia prisioneros de las personas y de las situaciones que nos toca vivir.
Aunque hay tantos motivos de temor y desconfianza, no se puede vivir sin confianza. La necesitamos para tomar un taxi, para aceptar lo que dice el médico, para...