En la anterior columna escribí que el populismo de izquierda podría mejorar la democracia si les da participación a grupos que no se sienten representados en el sistema político. Pero si llega un líder con vocación de “hombre fuerte y antiliberal”, como es Petro, estaremos muy pronto ante el preludio de un gobierno autocrático. Esto es un grave peligro para la débil e imperfecta democracia que tenemos.
El peligro acecha también desde las oscuras sombras de la ultraderecha. El CD liderado de manera absoluta y jerárquica por Álvaro Uribe, quien en la búsqueda de sus fines políticos no ha tenido empacho alguno en desconocer las instituciones liberales, las reglas constitucionales y el estado de derecho, es también una seria amenaza para nuestra...