“Nosotras no creemos en su perdón. Queremos dejar muy claro que estos crímenes no tenían nada que ver con la guerra que ha vivido Colombia. Son crímenes de Estado y no deben estar en la JEP”.
Jaqueline Castillo (integrante de las Madres de Soacha).
Durante días intenté el ejercicio literario de narrar este párrafo en primera persona. Hablar de “mi hijo”. Pero las manos no me respondieron. Mi imaginación no alcanzó a elaborar el umbral del dolor de la madre que despide a su hijo con un beso sin saber que será el último. Esa que, meses después, lo reconoce en una foto: viste una ropa que no es suya, porta un arma de la que nadie supo jamás. Con lenguaje castrense, le informan que su muchacho fue “dado de baja”. Y lo peor: las autoridades lo presentan...