Más temprano que tarde el Gobierno volverá a la negociación con el Eln. Y cederá. Por eso no puede entenderse que se haya levantado de la mesa. Si va a ceder, ¿por qué no hacerlo ya? ¿Para qué esperarse a que el Eln haga más daño?
No se mal entienda lo que digo. No sostengo que Santos deba acceder a las pretensiones del Eln. No debería hacerlo. Digo que si en todo caso va a aceptar sus demandas, mejor que lo haga ahora y nos ahorramos unas decenas de muertos y unos miles de barriles de petróleo.
Santos, se enfrenta a un Eln no debilitado, exangüe, frágil, sino a uno fuertísimo por cuenta de que, por un lado, aprovecha la bonanza cocalera más grande de nuestra historia y, por el otro, ha recibido en sus filas centenares de guerrilleros de las...