Suele aceptarse como algo evidente la afirmación de que el desplazamiento del poder mundial hacia el Asia conlleva el declive de Occidente, en particular el de Estados Unidos. A la par con ese cambio, se asocia el retroceso electoral del partido demócrata en Washington con una pérdida de influencia presidencial cercana a la impotencia. Ambas observaciones se prestan a interpretaciones de cierta trascendencia. Conviene, por lo tanto, colocarlas en su debido contexto.
La creciente importancia del Asia que se asocia con el surgimiento de China tiene un aspecto económico, y otro geopolítico. El abandono de la autarquía, la planificación central y el esquema colectivista de propiedad, a raíz de las reformas impulsadas por Deng Xiaoping,...