Como si no bastara con las promociones de nuestros grandes almacenes por aniversario (cada cuatro meses) ahora salimos de El Hueco para caer en el Black Friday, en inglés y todo, para reconfirmar no solo que somos compradores compulsivos, sino también unos copietas de miedo.
Para los que no saben, el Viernes Negro se originó en Filadelfia, Estados Unidos, a comienzos de la década de los sesenta, cuando el tráfico se contriplicaba gracias a que la gente salía a hacer sus compras de Navidad a la mañana siguiente del Día de Acción de Gracias.
Desde entonces la práctica comenzó a extenderse por todo el país y ya llegó, por supuesto, a muchos otros, incluido el nuestro. No me molestan las ofertas cuando son de verdad, ni boba que fuera, pero digo “de...