Hace cuatro años el presidente Juan Manuel Santos afirmó que la negociación con las Farc era cosa de meses, de seis meses para ser exactos. Cada uno de los años subsiguientes se sometió al desgaste de aventurar fechas; la última vez nos citó a la Plaza de Bolívar en Bogotá el 20 de julio pasado. Esto demuestra que Santos no tenía la más remota idea de qué se trataba la negociación con las Farc, ni de cómo era esa guerrilla; que creía que esto era un picnic.
El único acierto que ha tenido el presidente de la República en este proceso fue la conformación del equipo negociador. Una mezcla de personajes representativos, avezados, con experiencia sin ser empíricos, ilustrados sin ser intelectuales puros, comprometidos con la institucionalidad del...