Por Fabián Puerta Rojas
Casi todos los domingos voy a Caldas en bicicleta y cada vez me quedo más asustado y dolido de ver tantos buses de Caldas echando grandes cantidades de humo, que los ciclistas tenemos que respirar: “chupar”.
Ya en noviembre del 2000 me habían publicado una carta en la que exponía esta situación y en la que afirmaba: “Los ciclistas de todas las categorías que diariamente recorremos las calles aledañas a Medellín, tenemos que respirar el humo de los carros que circulan por todas partes expulsando cantidades alarmantes de gases tóxicos.
Miles de buses, tractomulas, camiones y demás trabajan con ACPM (diésel) y gasolina que no cumplen con el control de emisión de gases, expulsan grandes cantidades de humo negro, espeso y tóxico,...