En los últimos años en Colombia la palabra innovación se ha convertido en un referente del que muchos hablan, pero en la que tenemos mucho camino por recorrer, tanto en el sector productivo, como en el sector público. A través de los años, hemos desarrollado muy buenas políticas, instrumentos y programas para que la innovación se desate, pero la financiación ha sido, históricamente, un problema estructural. La realidad es que son muy pocos los programas que han logrado permanecer en el tiempo. No hay que olvidar que la sostenibilidad es el argumento sustancial para que países exitosos e innovadores hayan logrado impactar con sus programas. Hasta ahora, son tantas las variables que deseamos intervenir, pero gracias a la falta de financiación...