El Evangelio según san Lucas (1, 1-4; 4, 14-21 nos relata la autopresentación de Jesús en la aldea donde se había criado. Situémonos con nuestra imaginación en la sinagoga de Nazaret y contemplemos cómo inicia allí su predicación con base en la lectura del libro profético de Isaías (61, 1 y ss.), evocando lo que este texto había significado unos cinco siglos y medio antes, al ser liberados los judíos de su cautiverio en Babilonia. Jesús anuncia ahora una nueva liberación, mucho más completa, ya no solo para el pueblo de Israel, sino para toda la humanidad.
“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido”. Con esta frase de Isaías, Jesús se presenta como el Mesías prometido y anunciado por las profecías bíblicas. En hebreo el título...