Transcurrió la primera vuelta de los comicios para escoger nuestro próximo presidente, dentro de un satisfactorio orden democrático y el apoyo de las Fuerzas Militares. Falta conocer el contenido de los anuncios hechos por el Fiscal General sobre la “corrupción electoral nauseabunda”, para poder sacar conclusiones y poder emitir una opinión razonada al respecto.
Al final de la próxima semana tendremos la segunda vuelta. Se nos presentan dos opciones fáciles de diferenciar; una de ellas se presenta como muy probable ganadora, basada en los resultados de la justa electoral pasada y las encuestas posteriores. Ojalá con ello cese el abuso de las libertades y de la libre expresión a las cuales me refería en la pasada columna. Privilegiemos la razón...