Las sucesivas oleadas de gentes subsaharianas que huyen de sus tierras y asaltan las costas del sur de Europa es algo más que un problema político lleno de sufrimiento y de muerte; se trata de un hecho biológico imparable e incontrolable, que se ha repetido de forma periódica desde hace medio millón de años y que hoy sucede probablemente por las mismas razones, falta de alimentos, cambio climático, que obligaron a los neandertales a emprender nuevas rutas.
El impulso de salida, muy superior al riesgo inminente de morir en el empeño, tampoco detuvo al Homo sapiens a la hora de buscar en otras tierras lo que no tenía en África.
Los políticos europeos creen que levantando vallas con cuchillos cada vez más altas podrán detener esta última oleada...