Como los delincuentes de la peor laya para ocultar su identidad, alias los Feos, los Pitufos, las Rosas y el Kiosko, se pusieron de acuerdo durante unos 14 años para esquilmar a los colombianos. En reuniones de clubes elegantes y con sus mejores prendas, ejecutivos aseguraron en casa y a sus secretarias que iban para reuniones importantísimas de trabajo; no dijeron que iban a planear, igual que una banda delincuencial, la forma de obtener ‘dinero fácil’ a costa de otros, tal y como hacen los politiqueros corruptos, los traquetos, los ladronzuelos.
Ahora el Gobierno no solo tiene que combatir contra los combos, las bacrim, los guerrilleros y los paracos; a través de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), también tiene que combatir...