La trayectoria ascendente del Perú, en lo que va corrido del siglo XXI, contiene valiosas enseñanzas para el resto de América Latina. Es una experiencia de superación colectiva que puede enfocarse desde varias perspectivas: como un caso de respuesta inteligente a la adversidad; como un ejemplo de lecciones históricas bien aprendidas; y como el triunfo de la democracia liberal, la moderación política y la ortodoxia macroeconómica.
A partir del colapso del régimen autoritario de Alberto Fujimori en el año 2000, y la presidencia interina de Valentín Paniagua, noviembre 2000 a julio 2001, Perú ha experimentado transferencias sucesivas de poder, por medio de elecciones democráticas, a los presidentes Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala...