Por HAIDER WARRAICH
Comenzó durante la clase de yoga. Ella sintió un tirón extraño en el cuello, una sensación completamente desconocida para ella. Su amiga sugirió que fuera a la sala de emergencias. Resultó que era un infarto.
Ella no encajaba con el estereotipo de alguien que podría tener un ataque al corazón. Hacía ejercicio, no fumaba, cuidaba lo que comía. Pero al revisar su historial médico, encontré que su nivel de colesterol era muy alto. Le habían recetado un medicamento de estatina para reducir el colesterol, pero nunca lo tomó debido a las cosas aterradoras que había leído sobre las estatinas en Internet. Fue víctima de una enfermedad que rápidamente se está convirtiendo en una pandemia moderna: falsas noticias médicas.
Aunque la desinformación...