En abril de 1671 en Francia el Gran Condé, príncipe del castillo de Chantilly y primo de Luis XIV estaba en la ruina económica y política. Unos años antes Condé había conspirado en contra de Mazarin, quien manejaba el gobierno de Luis XIV. Al quedar relegado de la corte las finanzas de Condé habían sufrido y estaba totalmente aislado. Había salvado su vida gracias a su fama como militar, que intuía el rey podría servirle de nuevo algún día.
Luis XIV quería atacar al holandés Guillermo de Orange, pero Francia en ese momento no estaba para tales gastos. El rey necesitaba dinero y estrategas militares. Condé se dio cuenta y en una movida de astucia diplomática invitó a toda la corte a su recién renovado castillo en Chantilly. Poco antes había llegado...