Querido Gabriel,
Esta semana me acordé de esa historia en la que a un pez le preguntan por su experiencia de muchos años de respirar bajo el agua, y responde: “¿Qué diablos es el agua?”. La democracia liberal es el sistema que permite, por ejemplo, que hagamos nuestras tertulias, que exista la cátedra libre o que construyamos empresa, para producir riqueza social. Hablemos, como dice The Economist en su edición de aniversario 175, de ese “compromiso universal con la dignidad individual, los mercados abiertos, el gobierno sometido a límites y la convicción de que el progreso humano proviene del debate continuo y de las reformas que este genera”.
La revista lanza un Manifiesto que aplica para cualquier ciudadano, para políticos, empresas y otras...