El Fiscal General de la Nación declaró la guerra en contra de las garantías procesales. El encargado de liderar a la entidad que ejerce la acción penal en Colombia opina que el debido proceso es un estorbo.
Para ponerlo en sus palabras: “la dogmática garantista ha dejado de ser una virtud, para constituirse en una preocupante doctrina”. Respalda su argumento apelando al miedo de los ciudadanos. Dice que: el sistema penal colombiano está en crisis y colapsará si el garantismo sigue guiando su funcionamiento; los criminales tienen más derechos que los ciudadanos de bien; el crimen está anulando la paz que hemos alcanzado; y hay nuevas formas de terrorismo que requieren una respuesta excepcional.
Así, tramposamente, abre una conversación amañada:...