El tema del incumplimiento de la ley, esto es, de la anomia, es tan antiguo como el hombre; por eso, se trata de uno de los problemas clásicos de la filosofía política que se pasea por la pluma de pensadores como Aristóteles, Cicerón, Durkheim y Merton, o surca los renglones de intelectuales contemporáneos como Carlos Santiago Nino y, ahora, Mauricio García Villegas quien, con su obra acabada de aparecer, ve en tan difícil asunto uno de los componentes de nuestro subdesarrollo.
Se trata de un trabajo muy bien escrito que es fruto de una introspección laboriosa; confeccionado por un pensador maduro, laicista, y muy preocupado por su dolido país y América Latina toda. A ratos una vibrante autobiografía (así él lo niegue), plagada de anécdotas,...